Cartas de lectores | Mejorar la agricultura en la Costa

Ecuador es eminentemente agrícola y tiene asegurada gran parte de su economía

El sector agrícola aún siente que no recibe la atención que realmente merece; no hay ayuda económica bien distribuida ni se evita que la reciban personas que se hacen pasar por agricultores. El ministro de Agricultura debe contar con mayor presupuesto, no para bonos ni dádivas, sino para fomentar y apoyar al sector productor. Deben existir buenas políticas que permitan visiones claras y actuales desde el Iniap, para que sus variedades de semillas sean efectivas y con buen precio. Por otra parte, el reciente censo agropecuario del Guayas arrojó que 89 % de los productores carece de infraestructura y 81 % ha sufrido pérdidas por inundaciones, sequías o plagas, en especial en arroz, maíz, plátano y guineo. También hay un informe del censo agropecuario realizado en Guayas por la Prefectura, que revela aspectos importantes y otros preocupantes: 58 % son agricultores montuvios, dueños de 68 % de las tierras; 17% las arrienda y el arroz es el producto más cultivado. Los sitios más productivos de esta gramínea son Daule, Nobol, Santa Lucía, Isidro Ayora, Pedro Carbo, Palestina y Salitre, entre otros. Son pocos los agricultores que utilizan semillas certificadas, lo que constituye una debilidad del sector a nivel nacional. Los pequeños agricultores requieren financiamiento y créditos, y también asesoría técnica eficiente y sostenible.

Ecuador es eminentemente agrícola y tiene asegurada gran parte de su economía. El suelo es óptimo por su clima; solo se requiere decisión para ingresar a mejores mercados que exigen calidad, certificaciones limpias y buena producción anual. Para ello se necesitan buenos centros de acopio, silos, carreteras amplias y puentes, además de pagar precios justos al agricultor, controlar los precios al consumidor y evitar subsidios de presión por plagas u otras causas. Es importante incentivar la producción nacional para generar empleo rural y evitar el acaparamiento de productos básicos. Esperemos que el Legislativo debata la ley de desarrollo agropecuario, cuyo objetivo es establecer un marco jurídico integral para el fomento, desarrollo, regulación, promoción, comercialización y sostenibilidad de las cadenas productivas y de los productos agropecuarios del país.

Robespierre Rivas Ronquillo