Cartas de lectores: Maduro cayó y el chavismo calló

Hoy el país enfrenta una bifurcación histórica. La puerta se abrió, pero el camino no está garantizado

Hay momentos en la historia latinoamericana que no se anuncian con discursos, sino con silencios incómodos. La caída de Nicolás Maduro Moros pertenece a esa categoría. No hubo multitudes defendiendo el ‘proceso’, ni consignas encendidas, ni épica revolucionaria. Hubo una irrupción controlada de los Estados Unidos, una salida abrupta del dictador y una reacción inesperada: el chavismo, tan ruidoso durante décadas, optó por callar.

La noticia recorrió el mundo con rapidez. Maduro, quien gobernó Venezuela entre crisis humanitaria, éxodo masivo y retórica antiimperialista permanente, fue removido del poder sin resistencia visible. El régimen que se decía invencible se desmoronó como si la revolución hubiese olvidado cómo defenderse.

Su caída no es un triunfo geopolítico, sino una oportunidad histórica que abre una pregunta incómoda: ¿qué viene después? El chavismo reaccionó con formalismo constitucional y silencio estratégico. Delcy Rodríguez asumió la presidencia encargada como una continuidad administrada, lo que despierta una duda legítima: ¿cayó el poder o solo cambió de manos?

Quedó claro que el chavismo no cayó luchando; calló para administrar su derrota. No hubo movilización popular ni defensa activa del ‘presidente obrero’, solo comunicados y una transición que parece diseñada para ganar tiempo.

La ironía es contundente: el discurso antiimperialista terminó rindiéndose sin disparar una sola consigna. Las bases observaron en silencio, como quien entiende que el guion terminó sin aviso.

Venezuela no necesita un relevo administrativo, sino una transformación real. La caída de Maduro será insuficiente si el sistema permanece intacto. El silencio del chavismo no parece reflexivo, sino calculado.

Hoy el país enfrenta una bifurcación histórica. La puerta se abrió, pero el camino no está garantizado. Más allá de nombres, el pueblo espera verdad, justicia y futuro. Mientras esas respuestas no lleguen, seguirá resonando la pregunta: ¿Maduro cayó y el chavismo también calló?

Francesco Aycart C.