Cartas de lectores | Es urgente legislar sobre la calidad del gasto de los GAD
No basta limitar el gasto de los GAD; es urgente legislar sobre la calidad de su uso
A propósito de la Reforma al Cootad, que obliga a municipios y prefecturas a destinar el 70 % de su presupuesto a obras, comparto una experiencia.
En 2016 fui contratado por un constructor para administrar una obra de un GAD Municipal. Al revisar el contrato, noté que era básico: construcción de un sistema de agua potable por $ 10 millones, con 50 % de anticipo y plazo de 14 meses. La obra tenía nueve meses consumidos y apenas 38 % de avance, con graves errores en planillas: pagos por rubros no ejecutados, multas mal aplicadas y deudas a proveedores, además de protección de autoridades de control. Reprogramé las actividades para los cinco meses restantes, aumentando recursos, y el nuevo cronograma fue aprobado. Sin embargo, tras dos meses no se cumplía por falta de liquidez: solo se disponía del 50% de las planillas y la situación financiera era crítica. Al hablar con el constructor, le advertí que no se cumpliría el contrato; respondió que era su problema. Luego descubrí que el anticipo de cinco millones se había consumido rápidamente. La obra terminó con seis meses de atraso y sin multa, con irregularidades avaladas por el fiscalizador y el administrador. Incluso, el fiscalizador negó inicialmente la recepción provisional por rubros pendientes, pero días después cambió de criterio y la aprobó. Conclusión: en estas condiciones es imposible construir obras de calidad y cumplir plazos. No basta limitar el gasto de los GAD; es urgente legislar sobre la calidad de su uso.
Marco A. Zurita Ríos