Cartas de lectores | El invierno fuerte golpea a los agricultores
La crisis evidencia la necesidad de fortalecer la productividad agrícola mediante investigación, innovación, tecnología
El fuerte invierno que afecta al litoral ecuatoriano golpea duramente al sector agrícola, impactando 190 cantones y 590 parroquias de provincias como Guayas, Manabí, Esmeraldas, Los Ríos, El Oro y Santa Elena. Las causas principales son deslizamientos, desbordamientos de ríos, colapso de puentes y carreteras, además de daños en infraestructura pública y privada. Ante la falta de atención efectiva por parte de autoridades actuales y pasadas, no se han realizado estudios para prevenir estas tragedias recurrentes. Las zonas afectadas buscan proteger sus cosechas. Solo en Guayas, preliminarmente, más de 54.000 hectáreas han sufrido pérdidas, siendo Samborondón, Salitre, Yaguachi, Daule y Santa Lucía los más afectados. El impacto del invierno en arroz y maíz obliga a considerar los eventos climáticos y reforzar la prevención agrícola. En el día a día del productor, se refleja en el precio de los productos y en la explotación de intermediarios; los consumidores deben vigilar los controles en los mercados. Además, persiste el problema del precio de fertilizantes como la úrea, afectado por decisiones comerciales regionales y tensiones geopolíticas. Sobretasas por insumos de Colombia y la incertidumbre en el estrecho de Ormuz -por donde pasa el 25 % de fertilizantes globales- complican la situación.
Es vital evitar abusos de los vendedores. El aumento de fertilizantes eleva los costos de producción: arroz de $ 1.600 a $ 2.300 por hectárea y maíz de $ 1.200 a $ 2.000. No solo se afecta la rentabilidad del agricultor, sino la sostenibilidad del sistema agrícola, pudiendo reducir productividad, aumentar plagas y poner en riesgo la seguridad alimentaria.
El presidente Noboa expidió un decreto declarando prioridad nacional la emergencia por lluvias, destinando recursos a préstamos de bajo interés y corto plazo. La crisis evidencia la necesidad de fortalecer la productividad agrícola mediante investigación, innovación, tecnología y ciencia, responsabilidad del Gobierno, Ministerio de Agricultura y gobernaciones.
Robespierre Rivas Ronquillo