Cartas de lectores: El cruce de la violencia
Están en todos los estratos de una sociedad que ya ha iniciado la pérdida de sus instituciones
Nos quedamos cortos y confundidos cuando nos acercamos al fenómeno social de la violencia en la ciudad de Guayaquil y sus cantones, con imposibilidad para entender, describir o, simplemente, hablar de ello en conversaciones formales e informales.
¿En qué momento se entronizaron y se entrecruzaron violencia, grupos armados y ciudadanía alarmantemente vinculada en esta catástrofe? Infortunio de un pueblo que, en estado de ‘shock’, sortea como puede su vivir y repite lo que escucha en las redes sociales, sus únicos interlocutores que, a su vez, convierten a la noticia en espectáculo y producto.
En la centralidad del poder se elaboran planificaciones para combatir el flagelo, pero… percibo que insuficientes.
Desde la trinchera de mi hogar creo que puedo o mejor dicho debo hacer algo y pienso que sí hubo indicios y en su momento no los reconocimos y enfrentamos. Recuerdo que una data que recogimos en un proyecto de Investigación en la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil (UCSG) el 2016 -en la otrora Región 8-, presentado en el Consejo de Educación Superior (CES), ya desde el 2014, con el decaimiento de los precios del petróleo, se observaban significativas ausencias y deserciones de adolescentes y jóvenes en los estudios de segundo y tercer nivel. Estos datos se correspondían con niveles de desempleo y pobreza alarmantes que también se verificaban.
Por otro lado, la ‘desenfrenada necesidad’ de que el dinero nos represente y nos asigne identidad, es hoy, como nunca, una realidad alrededor de la cual giran las personalidades de hombres y mujeres, pero sobre todo de un público joven.
Realmente no podría mencionar en este comentario cómo remediar ahora esta violencia, cómo ponerle fin. Pero hay algo que la ciudadanía en general sí puede hacer: exigir para las generaciones que están creciendo y para las siguientes, cambios fundamentales y drásticos para que los procesos educativos formen más allá del contenido. Formen en valores de responsabilidad, honestidad, solidaridad en todas las clases sociales, a partir de poner en ejecución una reforma educativa urgente, remedial e inmediata.
Tampoco son tiempos en los que la violencia, sus causas y derivados convivan, exclusivamente, con la clases precarias y populares. Están en todos los estratos de una sociedad que ya ha iniciado la pérdida de sus instituciones.
María Cecilia Loor de Tamariz