¡Basta, señor presidente!
¿Cuántos pacientes más deben morir esperando a ser atendidos en algún hospital público?
Entre los titulares de esta semana leía que una madre reclama celeridad a las autoridades para que su hijo sea atendido en un hospital público, porque sospecha que el menor tiene cáncer.
¿Cuántos pacientes más deben morir esperando a ser atendidos en algún hospital público?
Recientemente se decretó una emergencia en el sistema de salud pública; pero, como ya es costumbre, las emergencias pasan, los contratos se firman, pero nada cambia.
Señor presidente, su inacción y la de sus funcionarios, así como su indolencia, terquedad y falta de empatía con la ciudadanía, están sembrando un estallido social que no se “contendrá” con bombas lacrimógenas o perdigones.
No decepcione más a quienes votaron por usted y vieron en su gobierno un Ecuador de oportunidades. Sí, oportunidades para todos, no solo para su círculo “sin honorem” que se alza con el santo y la limosna en las instituciones públicas.
Es su obligación garantizar que los ciudadanos tengan acceso oportuno y universal a la atención médica.
¡Basta, señor presidente! Como ciudadano no puedo quedarme callado ante la inacción y atentado sistemático de su gobierno contra los derechos de todos los ciudadanos.
David Arturo Coello Montecel