cultura
El sector independiente mira con recelo cambios en la Feria del Libro de Quito
Las autoridades de Gobierno dieron más detalles de la Feria Internacional del Libro de Quito que era organizada por el Municipio

Este 2026, la Feria del Libro de Quito se realizará desde el 30 de septiembre al 4 de octubre.
Lo que debes saber
- La Feria del Libro de Quito se realiza en medio de una tensión entre el Municipio y el Gobierno por las reformas al Cootad.
- Ahora, la organización está a cargo de la Cámara Ecuatoriana del Libro y la entrada tendrá un costo de un dólar.
La organización de uno de los eventos culturales más emblemáticos de la capital, la Feria Internacional del Libro de Quito (FILQ), se ha convertido en el más reciente escenario de pugna entre el Municipio y el Gobierno.
Te invitamos a leer: La Feria Internacional del Libro de Quito ya tiene fecha y precio de entrada
Desde el Municipio se advirtió que con la reforma al Código Orgánico de Organización Territorial (Cootad) se limita la ejecución de actividades consideradas “no prioritarias”, lo que incidió en la decisión de la Secretaría de Cultura de suspender la FILQ para este año.
Sin embargo, pocos días después del anuncio, el Viceministerio de Cultura, liderado por Romina Muñoz, aseguró que el evento sí se realizará, aunque bajo una nueva organización.
La Cámara del Libro entra en escena
Así, la respuesta formal del Ejecutivo no tardó en tomar forma. Ayer, la ministra de Educación, Deporte y Cultura, Gilda Alcívar, afirmó que el Gobierno no permitirá que Quito se quede sin su feria del libro. “No íbamos a permitir que se pierda este espacio. Es uno de los encuentros culturales más importantes del país y debe mantenerse con la altura que la ciudad merece”, sostuvo.
En ese sentido, confirmó que el Gobierno acompañará la organización junto a la Cámara Ecuatoriana del Libro y la Biblioteca Nacional Eugenio Espejo.
Alcívar también hizo un llamado a despolitizar la cultura. “La FILQ es un espacio emblemático que no puede fragmentarse ni estar sujeto a disputas. Debe garantizarse su acceso a toda la ciudadanía”, enfatizó, al tiempo que dejó abierta la posibilidad de que el Municipio se reincorpore al proceso organizativo.
Mesas de trabajo con el sector
Fabián Luzuriaga, presidente de la Cámara Ecuatoriana del Libro, reconoció que asumir nuevamente la organización implica “un reto importante”. Recordó que el gremio ya ha liderado 13 ferias entre 2008 y 2021, y adelantó que la edición 2026 buscará ser “diversa, inclusiva y representativa de todo el sector”.
Según explicó, ya se iniciaron mesas de trabajo con más de diez sectores vinculados al sector del libro y la cultura, incluyendo librerías independientes y editoriales. El objetivo es construir una feria más técnica, con datos claros sobre asistencia y perfil de visitantes, además de garantizar la participación de cerca de 190 expositores en un espacio de más de 5.000 metros cuadrados.
Para los espacios hay una gratuidad de 9 m2, si requieren más, tendrá un valor
Sin embargo, algunas decisiones han generado inquietud. Entre ellas, el cobro de una entrada de un dólar y la falta de definición de una agenda consolidada. “La gratuidad limita el crecimiento de la feria”, argumentó Luzuriaga, al señalar que eventos similares en la región también contemplan costos de ingreso.
Presupuesto detinado a la FILQ
La viceministra de Cultura, Romina Muñoz, confirmó que el presupuesto destinado bordea el medio millón de dólares, con recursos adicionales que serán gestionados desde la Cámara del Libro mediante alianzas con el sector privado. Destacó, además, el reciente reconocimiento internacional del país como invitado de honor en la Feria del Libro de Lima, lo que, según dijo, refleja un trabajo sostenido con el sector editorial.
Cuestionamientos de la Asamblea del Libro
Pero desde las librerías independientes hay cuestionamientos. Pamela Ríos, integrante de la Asamblea del Libro, que agrupa a 124 librerías de todo el país, advirtió que el proceso actual podría significar un retroceso frente a los avances logrados en los últimos años.
Recordó que en 2021, tras la transición de la organización de la feria desde el entonces Ministerio de Cultura al Municipio, se implementaron mesas técnicas que permitieron una participación más equitativa, con espacios gratuitos para librerías independientes. “Ese año fue exitoso, con alta afluencia de personas y buenas ventas”, señala.
Para Ríos, el principal problema radica en que se está “empezando de cero” en la conceptualización de la feria, pese a cinco años de trabajo sostenido. También cuestionó la falta de socialización de decisiones clave como la fecha (un mes antes de elecciones), el costo de la entrada y el lugar del evento a un sector menos accesible de la ciudad.
“El acceso al libro es un derecho. Cobrar entrada y alejar la feria del centro urbano limita la participación”, advirtió. Además, expresó su preocupación por lo que considera una “privatización” del evento, que podría excluir a sectores fundamentales del ecosistema cultural.
En un comunicado, luego de que se confirmó que la FILQ tendrá un costo, la Asamblea señaló que “cobrar entrada no es una medida menor. Es el inicio de un modelo excluyente que limita el acceso a la lectura y contradice el carácter público de la feria”.
La posible censura de autores y restricciones en la participación es otro tema de preocupación ante dudas sobre si se priorizaría a voces alineadas con el Gobierno. Sin embargo, Ríos aseguró que Luzuriaga les garantizó que no habrá ningún tipo de censura. Aun así, insistió en que lo más adecuado sería realizar convocatorias públicas.
Invitación al alcalde de Quito
Por su parte, Mateo Luzuriaga, librero independiente, lamentó la politización de la feria y sus posibles consecuencias. “El perjudicado es el lector. Estos espacios deberían estar gestionados por estructuras técnicas y no convertirse en escenarios ideológicos”, afirmó. Asimismo subrayó la necesidad de revisar políticas como los aranceles a la importación de libros.
Desde la Cámara Ecuatoriana del Libro se aseguró que en estos días invitarán formalmente al alcalde de Quito, Pabel Muñoz, y al Secretario de Cultura, Jorge Cisneros, a sumarse a la organización, en un intento por tender puentes y garantizar la realización del evento.
¿Quieres acceder a todo el contenido de calidad sin límites? ¡SUSCRÍBETE AQUÍ!