Ayuda para un ferrocarril descarriado
Es necesario que el Gobierno defina el modelo para su reactivación y que tome en cuenta a los sectores, con gran fluidez y conectividad
Desde el 2016 no se registra ningún proceso de rehabilitación del tendido ferroviario. Así mismo, en el 2020 el expresidente Lenín Moreno decidió descarrilar el ferrocarril y rematar sus bienes. Por suerte, el actual presidente quiere cumplir lo que ofreció en campaña: rehabilitar el ferrocarril, para que sea una nueva opción de transporte masivo, de carga y de turismo.
El ministro de Transporte y Obras Públicas, encargado de todo el sistema del tren, incluido el traspaso de bienes (que está en un 98 %), manifestó que se prevé reactivar seis tramos en el 2023 y que, progresivamente, se haría en otros sectores. Existe preocupación por el tiempo que tome la rehabilitación, el uso que se le dé y si realmente tendrá un sistema óptimo. Al momento hay tres empresas interesadas en la concesión de la operación y el Estado se haría cargo del mantenimiento del tendido ferroviario.
Es necesario que el Gobierno defina el modelo para su reactivación y que tome en cuenta a los sectores, con gran fluidez y conectividad, de la cadena logística de productos comestibles.
Hay que recordar que el ferrocarril tiene 965,6 kilómetros aproximadamente de línea férrea, y apenas hasta agosto del 2021 había 118,9 kilómetros operativos y solo se cuenta con tres ferrocarriles, uno de ellos a vapor.
Señor presidente Lasso, como ciudadano quisiera que cada vagón, cada ferrocarril, haga sentir feliz a todos los usuarios.
Lcdo. Robespierre Rivas