Cartas de lectores

80 años del incendio grande de Jujan

Era la madrugada del 7 de diciembre de 1939 en la otrora parroquia Jujan. Desde una covacha de caña y tapada de bijao, unos jóvenes empezaban su labor de desposte de chanchos y al encender la leña unas chispas hicieron que se incendiara, alcanzando las llamas a las casas adyacentes y dando inicio al que ha sido catalogado como el más grande incendio en la historia de Jujan. Al principio el comandante G. Castro trató de combatirlo con una bomba de guimbalete, resultando impotente para controlar la fuerza de las llamas. El incendio venía de sur a norte y había ganado fuerza devastadora -la mayoría de las casas eran de madera, caña y tapada de bijao o toquilla- y al ver que no se lo podía detener, don Apolonio Vargas prestó un caballo para dar aviso de lo que pasaba al Cuerpo de Bomberos de Babahoyo. Ya al amanecer un carro de bomberos entró en acción y salvó la casa del Sr. Pascual Fuentes. Luego todo fue desolación; la parroquia Jujan había desaparecido por la fuerza de las llamas, destruyéndose la casa de su fundador, don Domingo Delgado C. Quedó a salvo la iglesia de San Agustín, la casa de tendencia política y cárcel, la casa del Sr. Pablo León, por encontrarse un poco apartada de la población. El gobierno de ese entonces donó s/.10.000, el municipio de Guayaquil s/.1.000 para socorrer a los damnificados. Sobrevivientes de la tragedia, como José Soto, Wilfrido Morán y las hnas. León Cruz, tienen en sus memorias el recuerdo del duro momento que les tocó vivir.

Santiago Medrano Olvera