Más de lo mismo
Los quiteños esperan con ansia que el nuevo Gobierno Municipal dé un golpe de timón y no sea más de lo mismo
El flamante alcalde de Quito anunció que para poner en marcha comercial el Metro debe actualizar el cronograma. No sé de qué cronograma habla si no existe, el que hay es incompleto. Debe elaborar otro cronograma que contenga todos los sistemas, procesos y actividades con sus respectivos tiempos y los recursos necesarios para su cumplimiento. Para variar, el nuevo gerente de la Epmmq dijo que hay que desatar una serie de nudos para que el Metro opere en la primera semana de diciembre de 2023: sistema de recaudo, finalización de la garantía de los trenes, deuda de $ 10 millones a la operadora internacional y la falta de contratista para el mantenimiento de la maquinaria y protección automática de los trenes. Esto es crítico; de acuerdo a los pliegos, la Epmmq debe contratar con terceros pero la supervisión y control debe ser del operador, grave error advertido desde antes de la invitación a presentar oferta para la operación del Metro. Sin embargo se contrató con el consorcio franco-colombiano y no hubo enmienda. La práctica de administrar proyectos indica que operación y mantenimiento de maquinaria deben adjudicarse a un solo contratista, separar es peligroso, dificulta la gestión. Se puede corregir todavía contratando con el mismo consorcio operador, esto evitará problemas a futuro. En cuanto al sistema de integración entre el transporte de superficie y subterráneo, no se han pronunciado. El nuevo gerente de Epmmq menosprecia la línea 1 y dice que “los metros son todo un mapa bajo la ciudad”; desea que todo el Metro sea soterrado (no conoce la geología de Quito). Los quiteños esperan con ansia que el nuevo Gobierno Municipal dé un golpe de timón y no sea más de lo mismo.
Marco A. Zurita Ríos