Opinión

Asilitis

La amenaza es constante y espera el caldo de cultivo apropiado para cumplir su cometido.

Las balanzas comerciales entre países se miden por la relación entre sus exportaciones e importaciones.

Ahora tenemos una balanza suigéneris que hemos creado recientemente en nuestro país, como consecuencia de la nutrida exportación de individuos pertenecientes a las hordas correístas, que en calidad de “perseguidos políticos” pidieron asilo para evadir abiertamente su responsabilidad ante la justicia del Ecuador.

Hemos exportado algunas toneladas de corruptos, que han sido arropados bajo la figura del asilo con el propósito de librarlos del peso de la justicia. Semejante situación ha causado al país que los recoge lo que los médicos denominarían Asilitis, es decir una inflamada y desmedida concesión de asilos.

Ante esto hemos visto reacciones extremadamente tímidas por parte del Gobierno ecuatoriano, es como si aceptaran que los asilados son lo que dicen ser y por esto han preferido quedarse callados.

Queda claro que estas fuerzas oscuras autoproclamadas fieles al socialismo del siglo XXI, y que en algún momento dominaron buena parte de América del Sur, se han replegado hacia guaridas estratégicas desde donde planean sin descanso su ansiado retorno.

Como ya mencioné en un artículo anterior, no es coincidencia lo que sucede en los países del sur de nuestro continente, y sus similitudes en los hechos y desmanes ocurridos.

Tengámoslo claro, el objetivo de los correístas es volver al poder y no pararán hasta lograrlo. Sería un error pensar que son una fuerza exterminada; por el contrario, conocedores del real estado económico en el que dejaban al país, le sembraron una suerte de bomba de mecha corta que explotó en la cara del actual gobierno, para a paso seguido lanzar comparaciones de lo bien que estaban con ellos y lo mal que están con el de turno. De eso viven y para eso trabajan.

La amenaza es constante y espera el caldo de cultivo apropiado para cumplir su cometido. Mientras más rápido los juzguen y sancionen, menores serán sus oportunidades de transitar en la vida política nacional. Menos condescendencia y más mano dura.