
Valentino Garavani: quién fue el ícono de la alta costura italiana
Muere Valentino Garavani, creador del icónico “rojo Valentino” y símbolo eterno del lujo y la elegancia
El mundo de la moda está de luto. El diseñador italiano Valentino Garavani, conocido como el “emperador del color rojo”, falleció este 19 de enero de 2026 en Roma, a los 93 años, rodeado de su familia. La noticia fue confirmada por la fundación que lleva su nombre, que destacó su enorme legado creativo y humano.
Valentino fue durante décadas sinónimo de elegancia, lujo y sofisticación. Su talento, carisma y visión estética lo convirtieron en uno de los modistos más influyentes del siglo XX y en un referente indiscutible de la alta costura.
El nacimiento de un ícono del diseño
Nacido el 11 de mayo de 1932 en Voghera, en la región de Lombardía, Valentino Garavani se consolidó como una figura clave de la moda internacional durante una carrera de 45 años al frente de su propia casa de moda. Conocido como el “último emperador” del diseño, construyó un auténtico imperio creativo y llevó el color rojo a una dimensión única, tan reconocible que pasó a llamarse oficialmente “rojo Valentino”.
Aunque se retiró de las pasarelas en 2007, nunca se alejó por completo del universo de la costura. Su obra dejó un catálogo de piezas atemporales marcadas por detalles exquisitos: lazos, plumas, organza, plisados, drapeados y volantes que continúan siendo referentes de belleza y perfección.
De aprendiz a maestro de la alta costura
Su pasión por la moda se manifestó desde la infancia. Con apenas 14 años, y con el apoyo de su familia, se trasladó a Milán para estudiar en la Escuela del Arte del Figurín. Aquella decisión marcaría el inicio de una formación que más tarde completó en París, donde trabajó como figurinista junto a dos grandes de la alta costura: Jean Dessès y Guy Laroche, maestros que influyeron decisivamente en su estilo.
Tras adquirir experiencia en la capital francesa, en 1960 se estableció definitivamente en Roma, en plena época de la Dolce Vita. Ese ambiente vibrante y sofisticado impulsó su creatividad y le permitió abrirse camino entre las grandes figuras del espectáculo. Pronto, su atelier comenzó a recibir a celebridades como Elizabeth Taylor, Audrey Hepburn y Grace Kelly, quienes encontraron en sus diseños un sello de elegancia inconfundible.
Su consagración llegó en 1962 con una exitosa colección presentada en Florencia, que lo posicionó como uno de los nombres más prometedores de la moda italiana. Sin embargo, el verdadero salto a la fama ocurrió en 1968, cuando diseñó el vestido de novia de Jacqueline Kennedy para su boda con Aristóteles Onassis, un acontecimiento que consolidó definitivamente su prestigio y colocó su nombre en la cima del lujo internacional.
El reinado del “rojo Valentino”
Ese crecimiento profesional también estuvo marcado por una alianza decisiva en su vida: el encuentro con Giancarlo Giammetti, de quien fue pareja durante más de una década y con quien construiría una de las marcas más poderosas e influyentes de la industria de la moda. Juntos consolidaron el rojo intenso que se convertiría en su sello distintivo y en un símbolo inconfundible de su legado creativo. El propio diseñador confesó que su fascinación por ese tono nació durante una función de ópera en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona, una experiencia que marcaría para siempre su identidad estética.
El reconocimiento no tardó en llegar. En 1967 recibió el premio Neiman Marcus, considerado el “Oscar” de la moda. Reinas, actrices y primeras damas lucieron sus creaciones: Farah Diba, Nancy Reagan, Sofia Loren, Jane Fonda, entre muchas otras.
En los años ochenta amplió su imperio con nuevas líneas de ropa y se convirtió en uno de los primeros modistos de lujo en lanzar una colección de prendas vaqueras. Además, fue distinguido oficialmente en Italia como Gran Oficial de la Orden del Mérito de la República en 1985 y como Caballero un año después.
Un legado que trasciende el tiempo
Tras casi medio siglo de carrera, Valentino anunció su retiro en 2007. Su último desfile de alta costura, celebrado en París en enero de 2008, terminó con un emotivo cierre protagonizado por modelos vestidas completamente de rojo, un homenaje a su color emblema.
En 2009 su vida fue retratada en el documental “Valentino: The Last Emperor”, que mostró el detrás de escena de su trabajo y su universo personal. A lo largo de su trayectoria vistió a decenas de estrellas como Julia Roberts, Jessica Lange, Máxima de Holanda y Gwyneth Paltrow, entre muchas otras.
Amante de España, país donde recibió el premio Aguja de Oro en 2004, mantuvo siempre un vínculo cercano con la cultura ibérica. Incluso en 2016 colaboró con el vestuario de la ópera La traviata en Roma, demostrando que su pasión por la creación nunca se apagó.

Con su partida, la moda pierde a uno de sus mayores genios, pero su obra seguirá viva en cada vestido, en cada pasarela y en ese rojo inconfundible que marcó para siempre la historia del estilo.
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