Premium

Montaner espera que su nuevo disco llegue a los corazones de la comunidad de no creyentes.
El cantante espera que este disco llegue a la comunidad de no creyentes y que sus letras toquen sus corazones.Cortesía

Ricardo Montaner no vive sin fe

En una conferencia de prensa virtual, el artista venezolano conversó todo sobre su nuevo disco, al que siempre relacionó con Dios.

El hilo conductor de la conversación de Ricardo Montaner con distintos medios de comunicación internacionales, a través de una rueda de prensa virtual a propósito del lanzamiento de su nuevo disco, Fe, es Dios. Como ya es de conocimiento público, el venezolano y toda su familia son muy devotos al cristianismo y es ese también su bandera en la música.

“Es un álbum que no solo le debía al Creador, sino a un sinfín de gente que me sigue tras 28 años de carrera. Me lo debía a mí también, porque hace tiempo que no había podido hacer un espacio para armar una producción desde cero”, son las primeras palabras que comparte el artista.

Hay ciertas cosas que te da la fe que no las consigues en otros lados. Si estás pasando por una tormenta, Dios te da la paz para atravesarla sin que salgas destruido, sino todo lo contrario, fortificado. No te quita la lluvia, pero te da el paraguas para que no salgas empapado.

En el día oficial del estreno, Montaner se encontraba en Nueva York junto a su esposa, Marlene Rodríguez, ya que la portada del disco fue proyectada en el Time Squares. Asimismo, aprovechó el momento para contar que cinco minutos antes de que empezara la videoconferencia, mientras se ponía los zapatos, le brincaron encima Camilo y Evaluna, quienes llegaron de sorpresa a la ciudad para acompañarlo en este grato momento.

Camilo también es mi hijo”, recalca el intérprete cuando le preguntan sobre el concierto virtual que ofrecerá el próximo 12 de junio desde República Dominicana, junto a Mau y Ricky y Evaluna.

Juan Luis Guerra y Ricardo Montaner

Ricardo Montaner y Juan Luis Guerra, unidos en 'Dios así lo quiso'

Leer más

Respecto a la popularidad que ha adquirido todo su clan en el último año, sobre todo en la pandemia, Ricardo revela a EXPRESIONES que compartir profesión ahora con sus hijos es “muy divertido y me obligan a estar constantemente actualizado. Me encanta escucharlos hablar y comentar sobre música. Si hablan de una canción de Bad Bunny, yo ya debo de haberla escuchado para poder conversar con ellos. Gracias a eso, me he influenciado con nuevos sonidos que se pueden escuchar en este álbum”, detalla.

  • “Es un álbum para Dios”

Esta producción discográfica contiene 11 tracks y cada uno tiene su propio visual que lo acompaña. Como ya es costumbre, su esposa Marlene fue la encargada de dirigirlos y aunque no son videoclips como tal, y él no aparece en ellos, dijo que los quiso hacer ya que sabe que actualmente a la gente le gusta escuchar música viendo algo.

Espero que este disco impacte a la comunidad que no cree. Creo que a la gente hay que hablarle con mucho cuidado, tienden a preservarse y rechazar cualquier posibilidad. Este disco puede abrir una nueva puerta.

 “Los pueden usar para meditar u orar”, señala. Algo especial que también tiene este proyecto es que hay una nueva versión de la conocida canción La Gloria de Dios, con la filarmónica de Praga en la que solo canta Evaluna. Montaner, al identificarse como comunicador y artista, asegura que no se puede quedar quieto, ya que la única forma para que la gente lo siga apoyando es demostrando que está en constante evolución.

Juanes

Juanes: Julio Jaramillo inspira al roquero colombiano

Leer más

  • Disponible como abuelo

Aparte de Mau, Ricky y Evaluna, Montaner tiene dos más, Héctor y Alejandro, los mayores. Ambos están casados y le han dado nietos al artista.

Pero ante la intensa pregunta de cuándo serán padres los famosos que ya están casados, Mau y Sara, y Camilo y Evaluna, asegura que él también está ansioso porque esto ocurra. “Si es necesario, me compro un bus para llevarlos a todos, me encantaría ir añadiendo filas a mi carro para que todos quepan”, revela Ricardo Montaner entre risas.