Ocio

Música: ¿cómo se consume hoy en día?

Si existen o no fórmulas ganadoras para crear música es algo que no se sabe del todo. Lo que sí es seguro, es que la simplicidad va por delante.

Fat Joe y Remy Ma durante el We Love NYC: The Homecoming Concert (agosto 21-2011)
Fat Joe y Remy Ma durante el We Love NYC: The Homecoming Concert, que tuvo lugar el sábado pasado en Central Park de Nueva York para celebrar una nueva fase de la reapertura de la ciudad después de meses de cierre a causa de la pandemia de coronavirus.EFE

¿Está cambiando la música estructuralmente? ¿Lo que se escuchaba antes era mejor? ¿Cómo es la calidad de la música en la actualidad? Las canciones reflejan los tiempos en lo que se componen y se transforman adaptándose a los gustos de los oyentes. 

Cada banda o artista conocido canta lo que está pasando en el momento, por eso es de entenderse que la mayoría de los temas actuales tratan sobre beber, fiestas y coqueteo 24/7.

Aunque la música ha sido un vehículo de comunicación y forma de expresarse desde siempre, los escenarios socioculturales son los que disponen las temáticas que tratan. 

Hoy, todo está cambiando y la composición se basa más en crear algo que se adapte al negocio y genere ingresos. La música popular, también conocida como mainstream, sirve para crear modas y valores, y universalizar conceptos que gente con más poder quieren que sean conocidos.

  • Simplicidad al 100 %

Más allá de que las letras de los temas reflejan el síndrome del 'yo y primero yo' que vive la sociedad, también influye que, ahora, casi a diario, sale una canción nueva al mercado y hay una gran demanda. 

¿Cómo se refleja esto en la nueva generación de oyentes? Las redes sociales y plataformas de streaming han sido un gran facilitador de este consumo masivo. Se vive una sobresaturación de contenido y es por eso que la gente busca el consumo rápido, tal y como pasa con la comida, por falta de tiempo y por querer hacer mil cosas a la vez. 

Camila Sodi

Camila Sodi incursiona en la música

Leer más

El orden es este: descubrir la canción, engancharse con ella, repetirla hasta el cansancio y luego dejarla a un lado para darle paso a la siguiente.

  • Los datos

Un estudio realizado por MIDia Research, empresa de investigación tecnológica establecida en el Reino Unido, en el que analizó el Top 10 de Billboard entre los años 2000 y 2020, arrojó la siguiente información:

  1. Como se sabe, el 2020 fue el año de las colaboraciones entre artistas. Antes era casi que un privilegio o era una canción muy importante para que la canten dos estrellas juntas.
  2. Pese a que se piense lo contrario, el hip hop sigue dominando los charts. Tienen un 60% de representación en estos, en los 10 primeros lugares. En el 2000, las dominaban el pop, el rock y el R&B.
  3. Mientras la canción es más corta, tiene más éxito. Una del 2000 duraba aproximadamente 4 minutos y 22 segundos, mientras que, en 2020, la duración de un tema es de solo 3 minutos y 42 segundos.

  • Y hablando de canciones populares…

Para que un tema logre consagrarse, debe obtener un título, y cuál más afamado que el de “canción del verano”, que es muy escuchado entre junio y agosto, época de playa y fiesta en Norteamérica y Europa. Estas son las candidatas y más mainstream de la temporada:

Todo de ti (Rauw Alejandro). La gran favorita del público, y quien no la escuchó por Instagram o Tik Tok, que tire la primera piedra.

Yonaguni (Bad Bunny). Combinar lo latino y asiático, dos culturas que levantan pasiones actualmente, era la fórmula al éxito y Bad Bunny lo hizo una vez más. Conquistó a todos.

Feid

Feid y su reggaetón romántico

Leer más

Peaches (Justin Bieber, Daniel Caesar y Giveon). Aunque no sea protagonista de las pistas de baile, lo es de las listas de reproducciones para animar una fiesta. Dándole espacio a lo anglosajón, este tema desde que fue lanzado, se sabía que sería un éxito.

Me maten (C.Tangana y Antonio Carmona). El tiny desk de El Madrileño empezó con este tema que se metió en los oídos de todos. Si aún no hay fiestas grandes, queda perfecto escucharlo en reuniones pequeñas ya que da esa sensación de intimidad.