
Kevin Alcívar: el creador de contenido que rompe etiquetas a través de la moda
Un día puede usar una falda y al otro, un corbatín. El creador de contenido no le teme a hacer ruido con su vestimenta.
El vestuario que escogemos es una forma de decir quiénes somos y qué queremos proyectar, y Kevin Alcívar lo hace con absoluta claridad.
A sus 29 años, el periodista y creador de contenido con más de 67 mil seguidores, ha construido una identidad donde la moda comunica su esencia, sin miedo a destacar, romper reglas o desafiar estereotipos.
La moda, un acto de libertad
A diario, sus looks reflejan una creatividad natural y una propuesta disruptiva que le ha permitido conectar y abrirse paso en un entorno laboral creativo donde la ropa no solo se lleva, también se comunica.
Para Kevin, la moda no es una etiqueta ni una norma que cumplir al pie de la letra y, aunque no le gusta decir que hace contenido de moda, tiene claro que le encanta expresarse a través de lo que viste y entender el vestuario como una forma libre de comunicación: “La moda no se trata de seguir tendencias, sino de atreverse a usar lo que te haga sentir cómodo, incluso si eso implica llevar una camisa al revés, si así lo quieres”, comenta.

Eso sí, si tuviera que definir su estilo, lo describe como “arriesgado, pero relajado” y sus outfits nacen de una base casual, pero siempre tienen ese toque distinto y chic que los saca de lo tradicional.
“Me considero muy arriesgado para probar cosas nuevas como costuras, telas, transparencias y colores diferentes”, sostiene.
Una carrera que se reinventa
El camino profesional de Kevin está marcado por la evolución constante de su curiosidad, la disciplina y las ganas de ir más allá. Nació en Quevedo y, durante su adolescencia, se mudó a Guayaquil junto a su familia para abrirse espacio en el mundo de la comunicación y hacerlo desde su propia voz.
A los 21 años ya trabajaba como coordinador de noticias en televisión, luego pasó por diversas radios y, en Radio Punto Rojo, consolidó su pasión durante cuatro años, etapa en la que entrevistó a artistas internacionales. “Salí de la radio para dedicarme de lleno a mis redes sociales como creador de contenido”, cuenta.
Desde entonces, Kevin decidió explorar otras aristas profesionales, apostando por el contenido de lifestyle y moda, el desarrollo de estrategias creativas, hasta asumir roles de liderazgo como jefe de marketing de diversas marcas.
Actualmente, su relación con la comunicación se mueve entre lo tradicional y lo digital y, aunque afirma que su “primer amor siempre va a ser el periodismo”, su foco ha evolucionado. Ahora demuestra que comunicar también es saber adaptarse, mutar y encontrar nuevas formas de contar historias.

¿Hay alguna prenda que se limite a usar?
No. Este año me di cuenta de que había prendas que antes me cuestionaba usar y eso, más que frenarme, se convirtió en un reto personal para romper ese molde.
Por ejemplo, si bien en muchos países usar faldas ya es una tendencia en hombres, yo lo hice por primera vez cuando fui host en la alfombra roja de los Premios Disco Rojo. Arriesgarme a eso fue dar un paso importante al demostrarme a mí mismo que estoy dispuesto a ponerme lo que me gusta y me hace sentir bien, sin importar lo que la gente opine de mí.
Después de haber usado falda, ya no hay nada que me limite. Claro, también soy coherente con lo que creo que me favorece y con lo que no, pero hoy no siento límites.
¿Qué opina sobre las divisiones de género en las tiendas de ropa?
Creo que la gente debería dejar ese prejuicio de que en las tiendas existen secciones de mujeres y secciones de hombres como una regla fija. Aproximadamente el 85 % de la ropa que tengo en mi armario la he conseguido en la sección de mujeres, y más aún cuando hay descuentos, porque es ahí donde te das cuenta de que muchas prendas, ya sea porque son tallas muy grandes o porque la gente no está acostumbrada a usarlas, pueden funcionar perfectamente en hombres.
Soy súper fan de comprar en la zona de mujeres, muchas de esas prendas pueden verse muy versátiles y no necesariamente exageradamente femeninas. Al final, soy muy partidario de que la moda se trata de arriesgarte a ponerte lo que te gusta y, una vez más, de comunicar que te sientes cómodo con eso.
¿Por qué apuesta por el talento local?
En Ecuador hay un gran desarrollo en la moda, aunque todavía falta mucho apoyo. En mi armario hay muchísima ropa hecha por talento local. Soy muy fan de ir donde el artesano más cercano para que me haga una prenda que probablemente no va a existir en ningún otro lugar y que, además, esté pensada solo para mí.
Prefiero destacar el trabajo de micro artesanos locales que tenemos en el país, porque ahí es donde realmente siento que está la esencia, el valor y la identidad.
¿Qué tan importante son los accesorios?

Antes era una persona súper descomplicada con ellos, pero con el tiempo me di cuenta de que el estilismo que un accesorio puede darle a un outfit es brutal. Más allá de tener accesorios de oro o plata, priorizo que tengan un diseño distinto y que se vean increíbles.
Muchos de los que uso son de fantasía, pero suman muchísimo al look y lo elevan sin esfuerzo. No hay que enfocarse tanto en que algo “valga mucho”, sino en que son esos detalles que terminan de contar la historia completa del look.
¿Es cierto el dicho “como te ven, te tratan”?
Lo es al 100 %. La sociedad en la que vivimos se basa mucho en cómo te ven para decidir cómo te tratan. Ahora, en la moda eso también juega en contra, porque cuando te ven diferente, te tratan diferente. Así que es muy probable que, si estás rodeado de personas llenas de prejuicios, seas tratado distinto solo por eso. Sin embargo, lo importante es aprender a sobrellevar ese dicho sin que te afecte, manteniendo un equilibrio. Al final del día, lo que más importa es sentirte bien contigo mismo.
¿Ha recibido críticas por la forma en la que se viste?
Sí. Creo que todo lo que genera ruido va a generar comentarios. Por supuesto, he recibido comentarios de personas que creen que me hubiese visto “mejor” usando otra cosa. Pero, muchas veces, todo eso viene de gente que ni siquiera se arriesga a salir de lo convencional.
Me gusta mucho ir donde el artesano más cercano para que me haga una prenda que probablemente no va a existir en ningún otro lugar y que, además, esté pensada solo para mí
Créditos. Fotos y producción: Vanessa Tapia (@vantap.photostudio). Locación: BOS (@bos_cocina).
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