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Shayda (Noora Niasari, 2023), película iraní
Shayda (Noora Niasari, 2023) es un retrato íntimo, que revela las redes de apoyo a la mujer y las grietas del sistema.Cortesía

Cine iraní para entender Irán en tiempos de crisis política y bélica

Del realismo social al thriller político: el cine iraní como ventana a la realidad más profunda y cultural de Irán

Irán vuelve a ocupar titulares internacionales por sus tensiones políticas y conflictos bélicos. Sin embargo, más allá del ruido geopolítico, existe otra forma de acercarse a su realidad: el cine. Las películas iraníes han ganado reconocimiento global por su capacidad para combinar realismo social, sutileza dramática y una resistencia política que se filtra en cada encuadre.

Hoy, cuando el país enfrenta escenarios complejos, estas historias ofrecen una vía para comprender su tejido humano. Desde dramas familiares hasta thrillers basados en hechos reales, el cine iraní no solo triunfa en festivales internacionales, sino que también construye un retrato profundo de la sociedad contemporánea. En esta selección, que incluye el reciente estreno Un simple accidente, de Jafar Panahi, proponemos un recorrido para conocer Irán a través de sus propias imágenes.

Realismo social y memoria histórica

Kandahar (Mohsen Makhmalbaf, 2001) regresa a territorios marcados por conflictos históricos. A través de Nafas, su protagonista, la película transita paisajes devastados por enfrentamientos que se remontan a siglos atrás

El relato combina decepción y esperanza para exponer la infelicidad de la población afgana y denunciar el abuso de poder ejercido por distintas fuerzas, desde invasiones extranjeras hasta regímenes extremistas. Más que un documento político, es una experiencia humana que interpela al espectador.

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En Las tortugas también vuelan (Bahman Ghobadi, 2004), ganadora de la Concha de Oro en San Sebastián, el foco se sitúa en un campamento de refugiados kurdos en la frontera entre Irán e Irak.

Allí, Kak Satélite lidera a un grupo de niños que instalan antenas para que los refugiados accedan a noticias sobre la inminente intervención estadounidense contra Sadam Hussein. La infancia, atravesada por la guerra, se convierte en el vehículo para hablar de supervivencia y dignidad.

Identidad, libertad y familia

Persépolis (Marjane Satrapi y Vincent Paronnaud, 2007) es una obra que trasciende fronteras. Ganadora del Premio del Jurado en Cannes y nominada al Óscar a mejor película de animación, aborda la adolescencia, la familia y la búsqueda de libertad en medio del fundamentalismo. 

Lejos de centrarse en una crítica exclusiva al islamismo, la película apunta a cualquier forma de extremismo, construyendo un relato íntimo que conecta con públicos de todo el mundo.

En Nader y Simin, una separación (Asghar Farhadi, 2011), el conflicto se desplaza al interior de un hogar. La decisión de emigrar o quedarse para cuidar a un padre enfermo desencadena una crisis que escala hasta una acusación grave. 

Ganadora del Oscar a mejor película internacional en 2012, la cinta disecciona las tensiones morales, sociales y económicas de la clase media iraní, revelando cómo las decisiones privadas están inevitablemente atravesadas por el contexto político.

Poder, violencia y resistencia

Solmaz Panahi, el director Jafar Panahi (C) y Tahereh Saeedi dirigiéndose a la premiere de 'Un simple accidente', en el Festival de Cine de Cannes 2025.

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La vida de los demás (Mohammad Rasoulof, 2020), Oso de Oro en la Berlinale, propone un recorrido moral por la injusticia institucionalizada. La película explora la ausencia de libertad y las consecuencias personales de enfrentarse a estructuras opresivas. 

Aquí, el mal no es abstracto: se manifiesta en mecanismos concretos que buscan justificar y ocultar abusos.

Holy Spider (Ali Abbasi, 2022) adopta la forma de thriller para retratar un caso inspirado en hechos reales. Una periodista investiga a un asesino en serie que justifica sus crímenes como “limpieza moral”. 

Con producción danesa y premio a mejor actriz en Cannes para Zar Amir-Ebrahimi, la película examina la misoginia y el fanatismo desde una perspectiva inquietante y contemporánea.

Shayda (Noora Niasari, 2023) no puede faltar en esta lista. El foco se sitúa en una mujer que intenta rehacer su vida tras un trauma profundo. Entre abogados y compañeras de un centro de acogida, la protagonista enfrenta el miedo mientras protege el futuro de su hija. El retrato es íntimo, pero revela las redes de apoyo y las grietas del sistema.

El nuevo cine de Panahi

El más reciente estreno, Un simple accidente (Jafar Panahi, 2025), también conocida como Fue solo un accidente, parte de un hecho cotidiano: un padre atropella a un perro en una carretera nocturna. 

El incidente, aparentemente menor, activa una cadena de emociones que Panahi transforma en una historia sobre odio y venganza. Fiel a su estilo minimalista y simbólico, el director construye una metáfora sobre responsabilidad y consecuencias.

En conjunto, estas películas permiten mirar a Irán desde adentro. Más allá de la coyuntura bélica o política, el cine revela matices, contradicciones y aspiraciones. Es una ventana que invita a comprender antes que juzgar. En tiempos de conflicto, el arte sigue siendo uno de los caminos más lúcidos para entender la complejidad de una nación.

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