Testimonios del COVID-19: el silencioso dolor de no poder despedirse de la familia

  Guayaquil

Testimonios del COVID-19: el silencioso dolor de no poder despedirse de la familia

El Gobierno está enterrando gratis a quienes sí tienen el servicio de la funeraria y cementerio pagado hace mucho tiempo. Falta buena logística

Cementerio
Las filas que se hacen fuera de los cementerios para tener un cupo para un entierro.Christian Vinueza

Son dos familias diferentes. Sin conocerse, compartan un mismo dolor: el fallecimiento de sus seres queridos que estaban internados en el hospital del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), ubicado en los Ceibos. Además les une la misma frustración: cuando fueron a retirar el cuerpo de sus seres amados, ya no estaba allí. Formalmente, en ninguno de los dos casos, el hospital llamó para avisarles que Jenny y Flor habían muerto.

En medio de llanto y tristeza profunda, alcanza a relatar lo que pasó. Y es una cruda realidad que va más allá del mismo virus COVID-19. Tiene que ver con el buen trato, el buen servicio y sobretodo con el respeto a los derechos humanos. Que los hechos hablen.

Ileana Estrada recibió un mensaje en la madrugada, de una persona que trabaja en el hospital, pero no que no era la responsable de llamar a los familiares para avisar los decesos.

En cuanto amaneció, Ileana y su hermano fueron a arreglar los documentos y a activar los servicios de funeraria y cementerios que la familia tenía comprados desde hace mucho tiempo. A las 11:00 tenían todo listo para retirar el cuerpo, menos el mismo cuerpo. Ya no estaba.

Ileana sintió que ya no quedaba nada de su corazón por la tristeza profunda de no saber dónde estaba su mamá. Empezó a tocar muchas puertas que no le dieron una respuesta que aliviara su pena, entonces subió vídeos suplicando. Sí, suplicando a las autoridades para que le dijeran dónde lo habían llevado.

Ahora, el Gobierno dice que los familiares tienen un máximo de 24 horas para reclamar y retirar el cuerpo de su pariente fallecido, a partir de la notificación. En caso contrario, será sepultarlo "de forma digna, gratuita y unipersonal", según la versión oficial. Este plazo, se explica, es para precautelar la salud de los ciudadanos. “Pero esto ya se aplicaba cuando falleció mi mamá el 30 de marzo", matiza Ileana y, sin embargo, protesta. En su caso, se llevaron el cuerpo antes de dicho plazo. "Estuvimos en el hospital en menos de 24 horas y no me entregaron a mi mamá. Había llegado un contenedor y se llevó los cuerpos de quienes habían fallecido entre el 25 y 30 de marzo”. Sin mirar las horas y sin esperar.

No fue sino hasta el viernes 3 de abril, cuatro días después, que le indicaron que Jenny Llomary Verdesoto Coello ya había sido enterrada. ¿Dónde? Cuando termine la emergencia sanitaria, ya se lo indicarán.

  • Jenny Verdesoto
    La familia de Jenny Verdesoto le rinde homenaje publicando su foto. Destacan lo amorosa y caritativa que era.Cortesía

La historia se repite en el caso de Freddy Mora y el cuerpo de su abuela, Flor Cabal. La buscó por seis días. El sábado 4 de abril le informaron que su abuela sería enterrada ese mismo día.

Flor ingresó el jueves 26 de marzo al hospital y falleció el viernes 27. El sábado, “buscando un contacto del amigo del amigo, logramos saber que mi abuela había muerto. A partir de ese momento se empezaron a hacer los trámites”, manifestó.

Freddy hizo una fila de cinco horas para entregar los papeles en el cementerio y le dijeron le llamarían para darle un turno. “Fue para el miércoles 1 de abril, a las 14:00. Pero de nada sirvió, porque no sabían dónde estaba el cuerpo. Tres días después lo ubicaron”.

Freddy tenía bóvedas pagadas. Sin embargo, su abuela ocupa ahora un espacio de debió ser para quienes no tienen dinero para cubrir con los gastos del entierro.

Freddy pagó 1.400 dólares por la caja y servicios en el cementerio y le han dicho que ahora ese dinero pagado queda para otra situación que lo necesite.

Ileana tiene preguntas para las autoridades: ¿Por qué se llevaron el cuerpo de su mamá, si todavía no se habían cumplido las 24 horas? ¿Por qué no llamaron para avisar del fallecimiento? ¿Por qué no apuntaron que en su caso tenían funeraria y espacio en un cementerio?

Freddy insta al Gobierno a crear una logística que respete las medidas de bioseguridad, pero “no atropelle el derecho que tiene todo ser humano, de enterrar a su familiar y estar presente”.

El jueves 2 de abril Diario EXPRESO consultó al gobernador de Guayas, Pedro Pablo Duart, por los deudos que no encuentran los cuerpos de los familiares que habían fallecido en el hospital. Contestó que la persona que debía responder era Jorge Wated, encargado de organizar la recolección de los cuerpos de las personas que fallecen en estos días. Ese mismo día se enviaron las preguntas y este domingo 5 de abril deslinda la responsabilidad: “Es un tema por el que deben responder los hospitales”.