“Ansío un malecón a orillas del manglar que una a vía a la costa”
Los residentes enumeran a EXPRESO las prioridades para este sector. Un parque público y una reestructuración absoluta de los terrenos encabezan la lista

Hecho. Los habitantes hablan de la urgencia de reestructurar los terrenos para tener más calles de acceso que eviten los atascos en la única vía existente.
Terminó el 2022 y no llegaron las obras prometidas hace dos años. ¿Dónde están las soluciones viales, los pasos peatonales, los nuevos retornos y el distribuidor de tráfico? Las canteras siguen destruyendo los cerros y la contaminación se agudiza a lo largo de la arteria. ¿Dónde está el desarrollo?, se cuestionaron los miembros del colectivo Vía a la Costa Progresa, a quienes les bastó preguntar en Twitter qué le hace falta al sector, para que una lluvia de quejas e ideas, por parte de los habitantes y líderes del sector, con quienes EXPRESO dialogó, salgan a la luz.
Guayaquil
La queja ciudadana deriva en una inspección a cerros ubicados en vía a la costa
Pamela Vera Concha
INCREÍBLE!!! El único polo de desarrollo que le queda a la ciudad o el nuevo Guayaquil cómo lo denominan @CynthiaViteri6 @jRodriguezECU en completo abandono. En el km 24 en Ciudad Olimpo basura, matorrales, abandono. Es el denominador común de #ViaLaCosta pic.twitter.com/r1enB4O7oc
— ViaLaCostaProgresa (@ViaLaCostaLucha) December 29, 2022
Para José Palacios, residente de Belo Horizonte, más allá de que no se hayan ejecutado aún las obras prometidas, urge pensar en un plan de remediación ambiental y que permita ver más allá. “Tenemos el manglar como vecino, este colinda con todas las urbanizaciones. ¿Por qué no pensar en este 2023 en un proyecto de remediación ambiental, que incluya además a este ecosistema? Un malecón, pérgolas que miren hacia este brazo de mar, áreas solo para caminar. Fuera perfecto”, piensa.
Nathalia Garcés, habitante de Terranostra, coincide en la idea. Para ella, un proyecto de este tipo, además de darle visibilidad al manglar, “que solo en el país no es tomado en cuenta, a diferencia de lo que pasa en otras ciudades del mundo que invierten lo que fuera necesario para recuperarlos”; permitirá conectar a todas las ciudadelas que, hace énfasis, permanecen aisladas.
“Me he cansado de tener que salir de mi urbanización para ir a otra que está apenas a dos kilómetros antes que la mía, y verme obligado a dar tremendas vueltas en el carro, si es que debo llevar en él a mis abuelos. Con un malecón o con una obra que conecte a un complejo habitacional con otro, no habría necesidad de esto. La gente se conocería. Habría comunidad. Hoy, lamentablemente, la gente ni se conoce, apenas unos pocos”, alega.
Atención @servicioscnelep aumentan daños de luminarias vía a la costa. El primer video a la altura de Urb PortoVita km 11.5. Segundo video pasando semáforo a la altura Mi Comisariato km 14 @goberguayasec Está aumentando en Guayaquil. @LassoGuillermo frene esto. @ViaLaCostaLucha pic.twitter.com/16cyzWoJAD
— JubiMar (@oechever) January 3, 2023
Guayaquil
Contaminación: el problema eterno de quienes viven al pie de las canteras
Paul Sebastian Arias Castillo
Para el urbanista Juan José Jaramillo, a este polo en desarrollo le urgen vías alternas, equipamientos como parques públicos, clínicas u hospitales, transporte público interno, y una oferta de viviendas de interés público o asequibles.
“La ciudadanía requiere de un espacio abierto para entretenerse, de un espacio en el que no se requiera entrar a una ciudadela para solo así acceder a un parque. Hay cambios urgentes que deben ya realizarse. Por ejemplo, deben ya reestructurarse totalmente los terrenos que se encuentran en el polígono de vía a la costa, sobre todo aquellos que no están edificados, para tener más alternativas de calle. Al hacerlo, tendremos vías alternas, paralelas y transversales”, explica, al hacer hincapié en que solo un proyecto de este tipo, que considera de alta dificultad, pero viable, les permitirá moverse de distintas formas.
Barcelona, en España, lo hizo. Aquella ciudad fue vía a la costa, quizá su escenario fue incluso peor, pero accedieron al cambio y ahora son un ejemplo de ciudad en el mundo, alerta. “Para lograr esta nueva trama vial se necesitará de liderazgo y de acuerdos entre los residentes. Es posible. Con esta reestructuración y solo con esta se podrá construir todo ese equipamiento del que les hablo. De lo contrario, se seguirá levantando una urbanización tras de otra, todas largas como chorizos y sin acceso a nada”, advierte.
Sobre este punto, Ana Cañizares, quien habita en Bosques de la Costa, está de acuerdo. Para ella, resulta más que necesario abrir calles y dar cabida a los servicios que les hace falta y por el que tienen que movilizarse a otros lados. “Si somos un polo en desarrollo, no tendríamos por qué movernos. Necesitamos un hospital, un laboratorio médico, un cine. Qué increíble sería tener un cine. A nosotros nos cuesta salir y dar vueltas y vueltas para ir al mall más cercano, que está en Los Ceibos. Muchos dirán que no son más de 2 o 3 kilómetros, y sí es verdad; pero por esos 2 o 3 kilómetros a veces nos tomamos una hora de recorrido por el horroroso tráfico que nos gobierna”, sentencia la residente.
El también habitante de esta zona, Carlos Ochoa, comparte esta opinión al referirse a la movilidad. “Muchas veces para más de comprar algo al frente, tenemos que coger el carro y dar la vuelta, debido a lo peligroso que es cruzar la carretera no solo por los carros, sino por la zanja que atraviesa la arteria. Eso agrega más tráfico al que se genera normalmente. Evidentemente, a nivel vehicular se necesita una vía alterna, especialmente para el tráfico pesado, más aún pensando que se está construyendo un plan de vivienda popular”, advierte.
Ochoa asegura a EXPRESO que otro punto vital a tomar en cuenta recae en el cuidado que requiere el entorno, cuya naturaleza inicialmente fue la razón por la que decidieron habitar en el sector. “El otro día el Google Maps me sorprendió al notar una gran extensión talada de manglar en dirección al estuario, hacia el mar, mucho más allá de las ciudadelas. Las canteras depredan y agreden a los cerros ante la pasividad de todo el mundo. Algo hay que hacer, no se puede esperar más”, piensa. Otto Alarcón, también residente, hace un llamado a que los candidatos a alcalde planteen su solución a este tema.
“Son años los que llevamos en la pelea de frenar esta situación. Unos dicen que las canteras deben irse, otros defienden que llegaron primero. En fin, hay un conflicto que no cede por ningún lado. Pero el problema de todo esto es que no hay remediación del medioambiente, ni tampoco operativos de control extremadamente rigurosos que paren lo que estamos viendo. No podemos ya tener cerros pelados. ¿Tienen idea de cuántos animales podrían estar afectados”, cuestiona.

Debido a que hay una sola arteria para transitar, cada vez que se presenta un incidente el sitio se congestiona.
El polvo de las canteras cada vez más cerca de las urbanizaciones de Vía a la Costa y de Guayaquil. Y así Cynthia quiere que voten por ella. pic.twitter.com/cs56RrBOo1
— Vane (@V4nessaJ) January 6, 2023
El habitante Arnoldo Alencastro, por parte, hace énfasis en la necesidad de que vía a la costa cuente con los pasos peatonales prometidos y con un sistema de alcantarillado y de tratamiento de aguas negras. “Eso no existe y toda esa contaminación va al estero, al manglar. Todo huele mal. Hay afectaciones a los espacios naturales”, asegura, al coincidir con la ambientalista y residente Vanessa Romero, quien ve como prioridad que se proteja a Cerro Blanco, uno de los contados pulmones que le quedan a Guayaquil.
“La contaminación que vivimos, incluida la auditiva y generada por el tráfico y la circulación de los vehículos pesados, ahuyenta a nuestras especies. Vía a la costa podría ser una vitrina natural de fauna y flora... Ahora que ha empezado la campaña, quisiera ver quién plantea recuperar este sector. Quisiera oír las propuestas para frenar esta lluvia de problemas que nos ahogan”, detalla.