El sueño olímpico del Gato Chila

  Deportes

El sueño olímpico del Gato Chila

El surfista ecuatoriano que destaca a nivel internacional buscará en el Mundial de El Salvador el boleto a la gesta ecuménica de Tokio

Gato-Chila-Surf-Ecuador
Jonathan Zambrano, más conocido como el Gato Chila, disfruta todos sus momentos en el agua, no en vano ha hecho del surf su estilo de vida.Alejandro Giler

El Gato Chila tiene 15 años llevando los colores del Ecuador en varios torneos de surf en el plano internacional. Es uno de los deportistas más laureados, ha sido dos veces campeón latinoamericano, una vez monarca bolivariano y ha estado entre los 25 mejores del planeta. 

“La clave siempre es prepararse, no bajar la cabeza, no abandonar el mar, es difícil después adaptarse. Debemos tener una buena tabla, leer el mar, es decir estar antes de tu hit para analizar el comportamiento de las olas, donde estar o no estar”, explicó.

Zambrano tiene en mente uno de los desafíos más importantes de su vida. Su mirada apunta a surfear olas en los Juegos Olímpicos de Tokio, pero previamente debe ganarse el cupo en el mundial de El Salvador, a desarrollarse el próximo 28 de mayo, evento en el que encabeza la delegación ecuatoriana.

Gato-Chila-Surf-Ecuador
El surfista ecuatoriano se alista para el Mundial de la disciplina que se realizará en El Salvador.alejandro giler

“Estoy cogiendo un poco más de ritmo en competencias locales, sabemos que podemos lograrlo, la clave es la sencillez, humildad y siempre darlo todo. El Gato Chila sigue activo y en búsqueda de sus sueños, escuchando consejos y llevando profesionalmente la carrera”, destacó.

Al preguntarle a Zambrano, que actualmente tiene 29 años, qué haría el día que se aleje de las olas, respondió que no piensa en aquel día, no prefiere pesar en el futuro, sino vivir con intensidad su presente.

 “Quiero seguir representando a mi país, hay Gato Chila para rato”, precisó.

Siempre es y será un orgullo representar a Ecuador, para eso persigo mis metas y no decaigo en lo que me propongo

Sin embargo, el surfista tiene otros sueños que le gustaría ejecutar. Sus metas también se enmarcan, en su momento, tener un local y una escuela para que los niños y jóvenes puedan aprender el surf, valores de educación y que puedan tener una autoestima elevada gracias al deporte.