Renee-gracie-piloto-porno
Renee Gracie, el tiempo en que esta australiano metía candela en las pistas de carreras.Cortesía

Renee Gracie, de piloto de carreras al mundo porno

La primera mujer en ser piloto de tiempo completo con vehículos V8 tiene una página web de suscripción en la que comparte contenido erótico

Hace cinco años, la australiana Renee Gracie se convirtió en la primera mujer en ser piloto de tiempo completo en competiciones de automovilismo con vehículos V8. Sin embargo, con el paso del tiempo, Gracie fue perdiendo interés por las carreras y, aconsejada por algunos de sus seguidores a través de las redes sociales, decidió pasarse a la industria del porno.

Según Gracie, en una entrevista concedida al rotativo británico Daily Telegraph, muy pocas decisiones han sido más acertadas en su vida: “Es lo mejor que he hecho en mi vida. Me ha situado en una posición financiera que jamás podría haber soñado y realmente lo disfruto”, afirmó.

Esteban-Paz-Liga-Quito-Chila-Cheme-Conmebol

Paz criticó el embate que han recibido por la reaparición del caso Chila-Cheme

Leer más

Es que el éxito lo ha medido en dinero porque apenas dos años después de pasarse al mundo del porno, Gracie ha logrado un éxito fulgurante. Acumula más de 150.000 seguidores en Instagram y se embolsa más de 12.000 dólares diarios gracias a una página web de suscripción en la que comparte contenido erótico.

Renee-gracie-piloto-porno
La expiloto enciende las redes sociales con sus fotos y video en la web.Cortesía

Ella cuenta con orgullo que no está sola en esta decisión. La joven, de 25 años, asegura que cuenta con el apoyo de su familia: “Lo creas o no, mi padre lo sabe y me apoya. Creo que se podría decir que mi padre está realmente orgulloso por la situación financiera en la que estoy y por lo que he conseguido con este sitio”, acotó.

Gracie no tiene problemas con los estereotipos. "Estoy bien con lo que quieran llamarme. Estoy ganando un buen dinero y me siento cómoda con el lugar donde estoy", apuntó la expiloto, que ha perdido la ilusión por el motor, reconvertida en modelo.