Futbolistas amputados: un golazo a la adversidad
Futbolistas amputados nacionales participarán en Colombia en un torneo amistoso. Anhelan traer el título y demostrar que su talento no tiene límites

El equipo de deportistas viajó este viernes 21 de marzo hacia territorio cafetero. Cuatro de ellos lo hicieron vía terrestre y siete vía aérea. Utilizaron sus propios recursos.
Una delegación de 11 futbolistas amputados: cuatro de Manabí, tres de Lago Agrio, dos de Quinsaloma y dos de Quito, representarán al país en un cuadrangular de Fut 7 que inicia este sábado 22 de abril en el Parque Cayetano Cañizales, de Bogotá, Colombia.
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Las expectativas en este periplo internacional son altas, quieren dejar en alto el nombre del país y recoger experiencias e intercambiar anécdotas para fortalecerse y muy pronto salir a otros países como México y Brasil.
“Este viaje es producto del esfuerzo que hacemos entre nosotros, son nuestros propios recursos los puestos en manifiesto para cumplir con esta invitación que nos han realizado amigos de Colombia. Algunos hemos hecho préstamos y recibido apoyo de familiares”, explicó Ramón Mieles.
Las historias de superación de estos deportistas son un verdadero golazo a la adversidad. Es el caso de lo vivido con Mieles, un amante del deporte, jugador que desde la infancia tuvo presencia en torneos infantiles, luego pasó a segunda categoría y hasta jugó en Quito en competitivos espacios deportivos.
“En el año 2010 tuve dolor en la pierna, me empezaron hacer posteriormente varias biopsias y en el 2016 se me confirmó un sarcoma (cáncer a los huesos o tejidos). Era tanto el amor por el deporte que jugaba con biopsias, una pierna la arrastraba. Luego el doctor me dijo que debían amputarme la pierna si quería seguir viviendo. No me opuse, acepté lo que Dios quería”, reveló Mieles.
Luego de un tiempo de descanso, en el 2017 Mieles fue convocado por amigos de Manta para formar parte de un grupo de futbolistas amputados. Allí empezó la historia que tiene como logros dos campeonatos nacionales en Quinsaloma representando a la ciudad puerto manabita.
Otra de las historias motivadoras es la de Antonio Mendoza. El tiene 28 años y un accidente de tránsito en el año 2015 le derivó en la amputación de su pierna.
“Un camión me arrastró como 10 metros, yo me movilizaba en una motocicleta. Fue muy duro todo, tuve dos amputaciones una bajo rodilla y otra sobre rodilla. Pensé que nunca más volvería hacer deporte”.
Un amigo en 2017 le invitó a practicar fútbol de amputados pero temía caer, lesionarse, sin embargo, lo convencieron y fue junto a su esposa a la playa. De esa decisión no se arrepiente porque asegura el deporte le ha dado vitalidad, energías, nuevos amigos y una lección de que los límites están en la mente.

El equipo reunido para un entrenamiento.