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María Elena García ama a Barcelona, pero por ahora se deberá conformar con ver los partidos de su equipo por televisión.Cortesía

El estadio está donde ellos se encuentren

Un grupo de hinchas le cuenta a EXPRESO la forma en que vive este singular regreso al fútbol, luego de  cinco meses sin su mayor pasión. 

Ellos forman parte de la esencia del rey de los deportes, pero la nueva normalidad los mantiene alejados del estadio, el lugar al que muchos consideran como el templo de la religión con menos ateos en el mundo, el fútbol.

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María Elena García, una manabita que trabaja en la Universidad de Guayaquil, está segura de que su amor por Barcelona es cuestión de herencia, al punto de que los colores de su equipo se plasman en sus cabellos de oro.

“Recuerdo que mis padres escuchaban los partidos del Ídolo en una radio a pila (en la parroquia Abdón Calderón). Gracias a la tecnología, hoy podemos ver los partidos por medios más avanzados y, aunque no es lo mismo que estar en el estadio, comprendemos que ahora lo más importante es velar por la salud”.

Danilo Maiza, un estudiante de economía que vive en El Recreo de Durán, dice que es “más barcelonista que el presidente Carlos Alfaro Moreno” y que la espera para la reanudación de la LigaPro se le hizo eterna.

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Galo Espinoza (d) es un camarógrafo profesional al que le gusta ir en el estadio Capwell, incluso cuando está libre.Cortesía

“El ecuatoriano es futbolero al 100 % y han sido cinco meses de esperar semana a semana para que te digan cuándo se juega. Gracias a Dios ya tenemos fútbol. A mí me gustaba ir al Monumental, pero ahora tuve que contratar el sistema de televisión”, indicó.

Los dos se conformaron con ese medio para ver el partido que Barcelona disputó el 14 de agosto ante Orense, en el Monumental.

Aunque rivales en la cancha, Federico Rabascall, Galo Espinoza y Paúl Sánchez viven una situación similar a la de María Elena y Danilo.

Los dos primeros son emelecistas y cuentan las horas para el regreso del Bombillo, el 16 de agosto ante Delfín, en el Jocay de Manta.

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Paúl Sánchez y su hija Martina, seguidores de Liga de Quito.Cortesía

“Hemos esperado mucho para el retorno de la LigaPro, y ahora debemos cambiar nuestros hábitos futboleros de ir al estadio, para quedarnos en casa. Esta vez nos reuniremos en el domicilio de Diego Delgado, con otros siete amigos. Una previa con vino y asado nos servirá para esperar la transmisión. Hicimos un llamado a todos los emelecistas, pidiendo evitar las aglomeraciones, hasta que todos podamos volver a alentar juntos en los estadios”, dijo Rabascall.

“Nos reuniremos con la familia a ver los partidos, aunque tampoco puede ser tanta gente. Con la reanudación del torneo ya tenemos un tema más para poder disfrutar de los seres queridos, viendo lo que más nos gusta”, comentó Galo, un camarógrafo profesional que ha tenido la oportunidad de transmitir juegos de la LigaPro y estar junto a los integrantes de Emelec.

Por su parte, Paúl es seguidor de Liga de Quito desde que tiene “uso de razón”, al punto de que compra la camiseta oficial al inicio de cada temporada, y asiste a Casa Blanca de forma regular.

“Para uno que generalmente va todos los domingos al estadio, o está pegado al televisor cuando el equipo juega de visitante, fue complejo vivir tanto tiempo sin fútbol”, confesó.

El 16 de agosto le tocará ver el Olmedo vs. Liga de Quito con una compañía muy especial, su hija Martina, de un mes y tres semanas de nacida. “Vamos a disfrutarlo con la familia frente al televisor, hasta que se pueda regresar a los estadios. Siempre con la camiseta puesta”.

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Federico Rabascall extrañará ir al Capwell para alentar al Bombillo.Cortesía

Todos los consultados por EXPRESO coincidieron en que será necesario que las barras organizadas respeten el pedido de evitar concentraciones para que el fútbol continúe con normalidad. Paúl considera que a las autoridades les faltó definir fuertes sanciones para castigar a quienes no cumplan con este pedido.

Las medidas adoptadas también les impiden reunirse en bares u otros lugares de asistencia masiva, que en algún momento pudieron reemplazar a los estadios.

Ellos saben que para que el balompié vuelva a ser una fiesta, es necesario este sacrificio. Por eso apoyarán a sus clubes a la distancia, esperando que en los próximos meses la crisis sea superada y la LigaPro vuelva a tener el marco que merece, aunque todo apunta a que este año el cemento será el marco del lienzo verde donde se desarrolla lo más importante de las cosas menos importantes, el fútbol. MGD-RVF-JR