Ciencia y Tecnologia

Curiosidades sobre el amor y el sexo en los animales

Aquí, seis formas de apareamiento de diversas especies que los científicos se han encargado de estudiar y analizar los motivos de su existencia

animales-amor-sexo-muerte-vida
La reproducción en las especies consta de una serie de acciones que es digna de conocer.Wikimedia Commons

Somos tantas especies de seres vivos en el planeta Tierra que hay muchas, muchísimas, costumbres para sobrevivir. Entre ellas, la forma de reproducirnos y perpetuarnos a través de descendencia.

Si el ser humano tiene un periodo de cortejo, aunque cada vez este dure menos e incluso para otros resulte innecesario, otras criaturas han desarrollado desde pintorescos hasta mortales actos sexuales y reproductivos.

Eso sí, como veremos a continuación, cada uno de estos comportamientos durante el acto sexual tienen una razón de ser. Desde insectos, mamíferos y aves, a las pruebas nos remitimos.

rana toro

Científicos aseguran que el cambio climático envejece a ciertos animales

Leer más

Aquí, seis formas de apareamiento de especies de lo más diversas:

  • UN ACTO DE 14 HORAS

Es más de medio día en que los pequeños antechinus machos buscan aparearse con la mayor cantidad de hembras posible. La competencia es una sola: tratar de transmitir sus genes a como dé lugar. Y no exageramos: el antechinus macho se reproducen hasta la muerte.

antechinus_macho
Un ejemplar del antechinus.Wikimedia Commons

Este pequeño roedor australiano se aparea hasta que su pelaje se cae y sufre una suerte de hemorragia interna. En los últimos momentos, el antechinus macho se da de golpes hasta el último suspiro.

  • LA HEMBRA QUE PENETRA

En la mayoría de especies vivas, son los machos los que penetran con su órgano reproductor a la hembra. Sin embargo, la naturaleza es amplia y compleja, como lo demuestra la cochinilla Neotrogla barklice.

cochinilla-curvatacopulahabitus-hermafrodita
El caso de esta cochinilla demuestra que la naturaleza es más que versátil.(Yoshaziwa et al., Current Biology, 2014)

En este insecto volador, cuyo hábitat son las cuevas del sureste de Brasil, son las hembras las que llevan un órgano análogo a un pene con el que penetran a los machos, cuyos órganos son parecidos a las de una vagina. El objetivo de las hembras es buscar los espermatozoides del macho, esencial para la reproducción.

Otras rarezas en esta especie: la cópula puede durar hasta 70 horas y el espermatozoide que absorbe la hembra también le ayudará a estar bien alimentada durante las horas que dura la cópula.

MALABARES

Las babosas leopardo (Limax maximus), como todas las babosas, son lentas, muy lentas. Salvo cuando se reproducen. Es en ese momento en que expresan una energía jamás vista en otros momentos de sus vidas.

Si bien las babosas son hermafroditas, necesitan de otro ejemplar para fertilizarse. Se cuelgan de una rama, se entrelazan una y otra vez mientras las recubre una mucosidad que los hace casi un solo ser. Es en ese momento que ambas babosas sacan de su cabeza sus respectivos penes y se reproducen.

Al caer, ambas depositan sus huevecillos en la superficie.

AMOR PARA TODA LA VIDA

albatros-laysan-hawai
Un ejemplar de albatros volando.Wikimedia Commons

Si muchos dudan de que la fidelidad es imposible, quedarán sin argumentos al conocer la vida del albatros de Laysan ( Phoebastria immutabilis). Esta ave de se aparea de por vida, pero no siempre con la pareja que los preñó. ¿Cómo es eso? Veamos.

En la isla de Oahu, al ser escasos los machos, son parejas de hembras las que incuban y crían a los polluelos que nacen con ellas.

Eso sí, siempre, siempre, criarán a sus polluelos, una vez al año en promedio, con la misma pareja, jamás con otra.

LOS CRÍA EL QUE PIERDE ¿O EL QUE GANA?

El acto de reproducción de una especie de gusano marino hermafrodita consiste en una pelea. Dos ejemplares luchan como si sus órganos reproductivos fuesen sables.

¿Quién gana y quién pierde? Depende como se mire. El que resulta pinchado termina criando los huevos fertilizados de la pareja.

  • PAREJA Y ALIMENTO A LA VEZ

Hay una especie de insecto en el que la hembra no solo encuentra en el apareamiento la oportunidad de perpetuar su especie, sino también de alimentarse. Se trata de la mantis religiosa.

No se trata de un capricho que la mantis religiosa hembra se coma al macho durante la acción reproductiva: necesita de energías para producir óvulos fertilizados, por lo que se alimenta de lo primero que tiene al alcance: el macho.

Mientras la mantis religiosa macho está muriendo, comienza a bombear el esperma hacia su pareja, asegurándose así de dejar descendencia antes de fenecer.