Volverán besos y abrazos como antes del coronavirus, asegura neurofisiólogo

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Volverán besos y abrazos como antes del coronavirus, asegura neurofisiólogo

"Si no, ¿cómo vamos a sobrevivir?", dice Rodolfo Llinás. Cuando pase la pandemia, la gente va a olvidarla como todas las anteriores, afirma

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Cuando esto pase, se va a olvidar como se han olvidado todas las pandemias, dice el esperto.INTERNET

El coronavirus no solo ha traído repercusiones en los sistemas sanitarios o en la economía, también nos ha obligado en muchos casos a mantenernos lejos de nuestros seres queridos; o incluso teniéndolos cerca, nos ha imposibilitado de poder abrazarlos y mimarlos.

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Y ciertamente, esto nos ha llevado a muchos a cuestionarnos si en algún momento todo volverá a ser como antes, o si esas muestras de afecto regresarán. 

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Y ante esa interrogante, Rodolfo Llinás -uno de los científicos del cerebro humano más reputados en el mundo- no duda en su respuesta: pasada la crisis retornarán los besos y abrazos, y el confinamiento de meses no alterará el funcionamiento cerebral.

A sus 85 años, de pelo blanco y desordenado con aires de Einstein, este neurofisiólogo colombiano nacionalizado estadounidense trabajó para la Nasa y dirigió el departamento de fisiología y neurociencia de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York, donde todavía es profesor. Además, ha sido incluido en la lista de candidatos al Premio Nobel de Medicina.

Y décadas de experiencia y estudio del cerebro humano -específicamente de las neuronas- lo avalan para asegurar categóricamente que las duras experiencias del nuevo coronavirus, aunque traumáticas, se olvidarán.

Confinado en su casa de Cape Cod, en el noreste de Estados Unidos, y en entrevista telefónica con AFP, el experto asegura que aunque es un virus sumamente complicado, no es tan grave como podría ser una infección con bacterias, que se pueden mover y que pueden "buscarlo a uno".

Y señala, desde su perspectiva, que estas cosas no son problemas graves, son cosas momentáneas, es una cosa que va a pasar, no es un problema de una profundidad enorme como podría ser una guerra, donde la gente realmente se mata y se odia.

Cuando esto pase, en cuatro o cinco meses, quizás un poco más, se va a olvidar como se han olvidado todas las pandemias

Rodolfo Llinás 

Al consultarle sobre cuánto le va a costar a las personas el contacto directo en el futuro, menciona que la situación de relación humana es sumamente fuerte, y que una vez que pasen un par de meses y que la gente se pueda besar y no le pase nada, pues empezarán a besarse de nuevo. "Si no, ¿cómo vamos a sobrevivir?", cuestiona.

También menciona que el cerebro no sufrirá ningún efecto a causa del confinamiento. Pero, esto también aclara que esto dependerá de las actividades que realizamos o dejemos de realizar durante la cuarentena. "El no trabajar no daña el cerebro. Es mejor utilizarlo, claro... La situación nunca es grave cuando estamos hablando de meses, si se habla de años, sí, pero dos o tres meses se olvidan fácilmente", añade.

En cuanto a las consecuencias que el encierro puede generar en el sueño y la concentración, el neurofisiólogo comenta que eso pasa por tres o cuatro días, después el sistema "manda al carajo todo". Y recalca que esas son histerias momentáneas, ya que el aburrimiento no mata. 

"Hay una cosa que se llama pensar. Y cuando se piensa uno puede escribir o puede dibujar o puede construir. Imagínese que la gente pensara en esto como en vacaciones forzadas. En vez de sentarse a llorar, más bien trabaje, piense, tómese el tiempo porque definitivamente son vacaciones en la casa", señala Llinás.

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Al preguntarle sobre las medidas que considera han hecho falta para mitigar el impacto de la pandemia, el experto considera que lo importante es qué tan bien esté informada la gente, y a la par lanza otra inquietud: ¿por qué Ecuador tiene más problemas que Colombia, por ejemplo?.

"Va a ser interesante entender esas propiedades sociales que hicieron esa diferencia en los países. Si usted me preguntara le diría que no tengo idea, pero lógicamente debe tener que ver con la estructura social. Para que el virus esté contenido la gente tiene que ser inteligente. Y me parece que Colombia brilla", concluye.