Ciencia y Tecnologia

Coronavirus: una científica propone ampliar la distancia recomendada para evitar el contagio

La conclusión parte de un estudio de una científica del MIT, donde se midió el radio del estornudo de una persona.

fila supermercado
En ciudades como Guayaquil, las personas hacen fila con separaciones de uno a dos metros de distancia en las afueras del supermercados.JUAN FAUSTOS

Mientras en distintas partes del mundo, algunos científicos luchan por desarrollar un tratamiento que ayude a contener los estragos generados por el coronavirus, otros especialistas trabajan en medidas menos concretas y de carácter preventivo, pero igual de importantes con el objetivo de frenar los contagios.

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Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU., una de esas medidas vitales es mantener una distancia de al menos dos metros entre persona y persona.

Sin embargo, Lydia Bourouiba, profesora del Instituto de Tecnología de Massachusetts y directora del Laboratorio de Dinámica de Fluidos de Transmisión de Enfermedades, sugiere que esa 'zona de seguridad' de dos metros se basa en un estudio desactualizado que se enfoca en las “gotas grandes” como el método de transmisión y en la idea de que esas gotas pueden recorrer una distancia relativamente corta.

En su investigación, publicada en la revista Jama, la especialista muestra con evidencias gráficas cómo un estornudo puede impulsar las gotas nasales hasta siete u ocho metros.

Bourouiba explica que las exhalaciones, los estornudos y la tos "no solo consisten en gotas mucosalivares que siguen trayectorias de emisión semibalística de corto alcance, sino que están formadas principalmente por una nube de gas turbulento multifásico". Según la científica, esa nube entra en el aire ambiental, atrapa y transporta gotas.

Además señala, que la atmósfera localmente húmeda y cálida dentro de la turbulenta nube de gas permite que las gotas contenidas evadan la evaporación durante mucho más tiempo que lo que ocurre con las gotas aisladas. En esas condiciones, la vida útil de una gota podría extenderse considerablemente en un factor de hasta 1.000, desde una fracción de segundo hasta minutos.

La profesora manifiesta que la comprensión actual entre las infecciones que se transmiten por vía aerosol -estornudos o tos- y las que se detectan al tocar superficies infectadas y luego la cara, se basa en experimentos realizados en los años 1930. Y desde su perspectiva,  la rápida propagación del covid-19 sugiere que es hora de un nuevo paradigma.

En declaraciones hechas al medios USA Today, la investigadora señaló que idea de que las gotas “golpean una pared virtual y se detienen allí y después de eso estamos a salvo” no se basa en la evidencia encontrada en su investigación y tampoco se basa en la evidencia que se tiene sobre la transmisión de COVID-19.

"Incluso cuando se aplicaron políticas de máxima contención, la rápida propagación internacional de covid-19 sugiere que el uso del radio de gotas arbitrario puede no reflejar con precisión lo que realmente ocurre con las emisiones respiratorias, posiblemente contribuyendo a la ineficacia de algunos procedimientos utilizados para limitar la propagación de enfermedades respiratorias", advierte Bourouiba.

Al ser consultada por el medio local sobre estas revelaciones, la Organización Mundial de la Salud señaló que “supervisa cuidadosamente la evidencia emergente sobre este tema crítico y actualizará este informe científico a medida que haya más información disponible".

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La investigación, sobre todo, exige mejores medidas de protección para los trabajadores de la salud, que se encuentran en constante exposición y lucha contra el virus mortal. Pero además, este nuevo parámetro de distanciamiento social podría evitar más contagios entre personas que estornudan o tienen tos, dos de los síntomas que indicarían que la cepa podría estar en el organismo.

En Ecuador, se ha podido evidenciar como en ciertas ocasiones ni siquiera se ha cumplido la recomendación de mantener dos metros de distancia, y a la par el sistema de salud ha sido criticado por supuestamente no proveer insumos de protección a sus médicos.