José María Ponce Misle: Esfuerzo, disciplina y pasión

  Buenavida

José María Ponce Misle: Esfuerzo, disciplina y pasión


Empresario y vicepresidente de la Junta de la Cámara de Industrias y Producción de Quito, ostenta el récord Ironman 70.3 a nivel nacional.

José María Misle
Su férrea disciplina y avanzar poco a poco, le han permitido llegar al podiocortesía @artium.ec

A sus 40 años, este quiteño de buena pinta ha recorrido una ruta a la que califica como una historia larga y bonita, en la que el deporte ha estado siempre presente. De hecho, fue parte de todas las selecciones de su colegio, el SEK, y jugó tenis hasta acabar sus estudios universitarios en los Estados Unidos. Sin embargo, a los 34 años se enganchó al endurance al cumplir un sueño de su padre, José María, de correr una maratón con sus hijos. Fue cuando el deportista descubrió una verdadera pasión con la triatlón de media y larga distancia.

Desde entonces, la fórmula que lo ha llevado a la consecución de sus metas ha sido el plantearse un desafío a la vez. Así ha conseguido casi todo lo que se ha propuesto hasta el momento. “Primero fue terminar un medio Ironman, luego clasificar a un Mundial de medio Ironman y participar y ganar un podio y ganar una categoría. En 2019 gané todas las categorías de IM 70.3 Ecuador. Después la meta era terminar un Ironman completo con la ilusión de, en cuatro años, clasificar al Mundial de Hawái. Para mi suerte y sorpresa, en mi primer Ironman completo pude ganar y clasificar. Ha sido un camino lleno de alegrías”.

Actualmente, José María ostenta el récord Ironman 70.3 y, sin duda alguna, afirma que se necesita una gran carga de disciplina y avanzar poco a poco hasta lograr el podio. Sin embargo, con la misma determinación dice: “Créeme, ¡el récord no durará mucho! Vienen jóvenes muy fuertes”.

Para el atleta, liderar esta carrera de alto nivel es solo la confirmación de que el esfuerzo, la disciplina y la pasión por lo que hace le han hecho feliz. Pero añade: “El récord no es nada más que una consecuencia de mucho esfuerzo, pero si no fuese así no importaría, porque la retribución no está en el resultado final, sino en el proceso para llegar  al  resultado. Así lo veo yo”.

Su prioridad

Casado con Lorena Espinosa, el empresario habla con orgullo de su esposa: “Es guapísima y una maravillosa madre. Por suerte también es deportista y sabe lo que se requiere. Pero, más importante que eso, te diría que ella sabe que esto es mi pasión y comparte conmigo el día a día en el deporte”.

Juntos tienen dos hijos, José María (12) y Bárbara (9), quienes también son deportistas como parte fundamental de su formación. “Él juega tenis y ha logrado algunos campeonatos provinciales. Ella practica el vaulting (gimnasia sobre el caballo) y ha ganado también campeonatos nacionales. Con mi esposa creemos que el deporte es parte importantísima del crecimiento de los niños. Forma el carácter, disciplina y lo más importante es que los enfoca en algo valioso y los aleja de tantas otras cosas negativas que tiene el mundo”.

Ellos son su puntal y motivación más grande, por lo que no sacrifica tiempo ni espacio por ellos. El balance lo ha logrado entrenando en las madrugadas, siempre priorizando el valor familiar.

Jose María Ponce y su familia
Con su esposa Lorena y sus hijos José María y BárbaraCortesía

El equilibrio ideal

Gerente de una empresa y vicepresidente de la Junta de la Cámara de Industrias y Producción de Quito, comenta que lograr el equilibrio para ser deportista de alto rendimiento, sin desmerecer el tiempo de trabajo y de la familia, tiene una magia: “Muchos creen que entreno ¡40 horas al día! y que no veo a mi esposa e hijos... Pero primero están ellos, luego el trabajo y después el deporte. Creo que con disciplina y planificación se puede hacer todo. Entreno mientras todos duermen, antes de ir a la oficina. Y luego del trabajo, las tardes son para mi hogar. Siempre le doy preferencia. El fin de semana salgo a montar bici bien tempranito y antes de las once de la mañana estoy de regreso, listo para los míos”.

Entre tanto, José María también tiene un truco para optimizar el tiempo: eliminar las “horas perdidas”, como ver televisión hasta altas horas de la noche. Mejor dormir temprano y madrugar, opina.

El golpe de la pandemia

“La pandemia ha sido algo de locos”, dice, y hasta ahora no entiende cómo el mundo llegó a esta situación. Comenta que los primeros meses fueron de encierro, pero después, con más información, ha logrado seguir adelante y se ha adaptado a la nueva realidad. “Al principio la incertidumbre fue lo peor, no nos deja actuar. Estaba muy estresado pensando qué pasaría con los niños, mis papás y abuelos. Luego pude regresar a la oficina y ahí se me quitó un peso muy grande”.

Mientras que en lo deportivo, se cancelaron carreras y perdió la regularidad de su rutina, lo que resultó un impacto. “Soy una persona súper orientada a las metas y sin carreras me costó mucho. Pero no puedo vivir sin ejercitarme y comer saludable, y logré mantener relativamente un buen estado físico. Además, me di cuenta de que con el paso de los años, el descanso y la recuperación cada vez son más importantes”.

José María entrena todos los días con Pablo Vallejo de Bet Endurance y lleva una dieta estricta que le permite un estado físico óptimo. “Hace cuatro años dejé el azúcar y pasé a una dieta Low Carb High Fat. Eliminé los carbohidratos casi en su totalidad y consumo más grasas buenas”.

Su meta, el Mundial

Su anhelo es seguir corriendo triatlones y, próximamente, terminar el Mundial de Kona con una buena carrera. “No me importa tanto el tiempo, pero sí terminarla fuerte”.

En el plano personal, su meta es fortalecer el núcleo familiar y encargarse de que sus hijos se conviertan en adultos con valores, educación y que sean felices.

José María Ponce, deportista ecuatoriano
El deportista ecuatoriano ostenta el récord Ironman 70.3 a nivel nacional.Cortesía

Cara a cara

  • ¿Qué ejemplo quisiera dar a los demás?

A mis hijos, que con esfuerzo, disciplina y pasión se consiguen los sueños. A los padres y ejecutivos, que sí se puede hacer deporte y estar saludable sin tener que sacrificar nada.

  • ¿Cuál es su fortaleza?

Mi pasión y dedicación.

  • ¿Su debilidad?

Hay momentos en que tengo lesiones o días de cansancio y algunos miedos me llenan la cabeza. Por suerte he aprendido a confiar en el proceso y esas dudas no duran mucho.

  • ¿Cuál es su siguiente carrera?

Ironman 70.3 Gulf Coast, en mayo.

  • ¿A qué le teme en la vida?

A no ver crecer a mis hijos.

  • ¿Qué es lo que más le cuesta hacer?

Madrugar… ( risas ).

  • ¿Quién es José María Ponce?

Católico, papá, esposo, empresario, Ironman y ¡liguista! (risas).

  • ¿Cómo se ve a sí mismo a futuro?

Me encanta la vida que Dios me ha dado. Seguir mejorándola, porque siempre se puede mejorar, y siendo aún más feliz.

Personal

  • Oficio: Deportista, empresario (gerente de la empresa de textiles Texsa) y vicepresidente de la Junta de la Cámara de Industrias y Producción de Quito.

  • Estudios: Finanzas y Contabilidad en Texas Christian University y MBA por la Universidad Católica de Chile.

  • Esposa: Lorena Espinosa.

  • Hijos: José María y Bárbara.