¿Influye la dieta en la fibromialgia?
Cuando se sufre esta enfermedad, que genera dolores musculares y mucho cansancio, un plan de comida adecuado ayuda a aliviar los síntomas

Lo que come también incide en la sintomatología de la fibromialgia
La alimentación tiene injerencia en la evolución de determinadas enfermedades, como la fibromialgia, y lo que el paciente coma puede empeorar o mejorar su estado de salud. “No existe una dieta específica, y esta debe ser personalizada según sus síntomas y gravedad; sin embargo, si es variada y sana puede hallar mejoría ante molestias características como el dolor, la inflamación y problemas gastrointestinales (diarrea o estreñimiento, acidez, distensión abdominal, dificultad para tragar, síndrome del intestino irritable”, puntualiza la doctora Gabriela Jordán Herrería.
Generalmente, prosigue la nutricionista clínica, los pacientes pueden tener alguna intolerancia alimenticia o sufrir de sobrepeso u obesidad. “Por eso, el objetivo de la dieta es mantener un buen estado nutricional, aliviar los síntomas y reducir el peso”.

Las mujeres sufren más de fibromialgia que los hombres.
Tenga en cuenta
- Comer 5 veces al día y distribuir esas comidas. Procurar que haya un balance de las calorías, es decir, incluir una buena cantidad de proteínas de origen vegetal, como las leguminosas, fréjoles, lentejas, garbanzos y chochos, respecto a las de origen animal (pollo, pescado y carne de res).
- Los carbohidratos también juegan un papel importante en la nutrición, pues son los que proporcionan energía a los músculos. Prefiera los complejos o de absorción lenta y que tengan fibra como las verduras, pan integral, frutas como las frutillas o cerezas. Y reduzca los de absorción simple como los azúcares de mesa, llámese azúcar blanca o morena, miel o panela.
- Las grasas son necesarias en la dieta diaria, solo hay que escoger las alternativas saludables. Que haya un 7 % de ácidos grasos saturados, 20 % de monoinsaturados y 5 % de ácidos grasos poliinsaturados provenientes del aceite de oliva extra virgen, aguacate, los pescados (salmón, bonito, sardina), frutos secos y las semillas que también son ricos en omega 3, cuyo efecto antiinflamatorio ayuda a disminuir el dolor, característico de la fibromialgia. Evite las frituras y las grasas trans.
- Aumentar el consumo de antioxidantes. Se encuentran en vegetales y frutas ricos en vitaminas como la A, C, E, y minerales como el selenio, magnesio, zinc que ayudan a potencializar el sistema inmunológico.
- Cuidado con la ingesta de vegetales crudos (como la col, cebolla o brócoli) en los pacientes que sufren de colon irritable o colitis, porque pueden ocasionarle un mayor grado de distensión abdominal.
- La persona con fibromialgia debido al intenso dolor muscular que padece no suele hacer ejercicio, lo cual puede contribuir al sobrepeso. Es fundamental que realice prácticas como el taichi o yoga.
- El abordaje nutricional debe ser personalizado, la misma dieta no puede funcionar para todos. Por ejemplo, a un paciente que además de fibromialgia sufre de colitis o algún tipo de intolerancia alimentaria (lactosa, soya) hay que personalizar su alimentación.