Tu cerebro cambia durante el embarazo
Cuanto más se modifica este órgano durante la gestación, más se incrementa el vínculo maternofilial, dice un estudio español

Durante y después de la gestación el vínculo entre madre e hijo se fortalece.
¿Sabías que durante la gestación tu cerebro cambia? Sí. Esta alteración sucede, específicamente, en la zona del núcleo 'accumbens', y debido a ello eres capaz de experimentar alegría, amor y apego, al punto de sentir que estás 'enamorada de tu bebé'. Así lo revela el estudio, llevado a cabo por el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, la Universidad Autónoma de Barcelona, entre otras instituciones.
Los investigadores analizaron los datos obtenidos de las resonancias magnéticas que se realizaron a madres primerizas, antes y después del embarazo. Los resultados, según la publicación Muy interesante, determinaron que mientras más se reducía el volumen del núcleo accumbens en las mujeres, más se activaba dicha zona cuando a la madre se le presentaba, por ejemplo, imágenes de su hijo.
“Hemos comprobado que cuanto más cambia el cerebro durante y después del embarazo, más se incrementa el vínculo maternofilial”, precisa la investigadora Susana Carmona, coordinadora del proyecto.
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¿Qué es el núcleo accumbens?
Según la psicóloga Carol Obando diversos estudios demuestran que la percepción y las emociones cambian en la mujer y la deja lista para actuar durante el embarazo y en periodos posteriores al parto.
Explica que la región 'accumbes' es la encargada de los sistemas de motivación y recompensa (neurotransmisores como la serotonina y dopamina se activan al máximo otorgando una sensación de felicidad) que a su vez tienen relación con los sistemas límbico y el hipocampo, en los cuales se procesan las emociones y la memoria, respectivamente.
Y es por las citadas razones- prosigue la experta- que la madre está en alerta a la mínima manifestación de su hijo como el llanto o su despertar. Además, se agudizan los sentidos del oído y del olfato. También pueden presentarse olvidos pequeños dando una sensación de despiste durante el día; sin embargo los beneficios son más fuertes y el bebé se convierte en el estímulo más llamativo, importante y placentero "desarrollándose una relación muy estrecha entre ambos, lo cual garantiza la protección y sobrevivencia del bebé".

La zona del núcleo 'accumbens' en el cerebro de la madre es el que le permite desarrollar esa conexión con su bebé,