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Cambiando tu forma de hablar... ¡puede cambiar tu año!

Elimina ciertas palabras e incluye otras que te ayuden a lograr metas, que deben ser respaldadas por acciones. Renovar el pensamiento es la clave.

Gente positiva
'Sí puedo' debe ser una de las principales frases dentro de su vocabulario.Archivo Shutterstock

Cada ser humano tiene una forma particular de hablar, expresarse y comunicarse que está relacionada básicamente con lo que siente en su interior, sus pensamientos. Por eso es importante tener control sobre la manera de pensar porque de ella depende que pueda lograr las metas propuestas o simplemente dejarlas en meras intenciones. 

Emplear las palabras ‘ojalá’ o ‘quizás’ dentro de su vocabulario no está mal, es más, son parte de las conversaciones cotidianas. Unas denotan esperanza, probabilidad. Dichas de esta manera no constituyen ningún riesgo. Para que lo entienda mejor, un ejemplo: ”Ojalá mañana pueda ir a visitarte”, de ninguna manera indica evasión, simplemente está diciendo ‘espero que mañana se den las circunstancias correctas para poder verte’. Sin embargo, si este lenguaje es frecuentemente utilizado podría estar hablando de una persona insegura y la duda es lo opuesto a la fe y no le deja avanzar en la vida.

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Asimismo se relaciona con la falta de compromiso consigo mismo y lo que se desea hacer, expresa la psicóloga y orientadora familiar Miriam Florencia. “Decir ‘quizás este año sea mejor que el pasado’, revela una actitud poco comprometedora con los objetivos, es esperar lo que venga y no poner en acción planes para lograr lo que se desea”, señala la experta.

Su colega, Verónica Fonseca, manifiesta que una mente plagada de incertidumbre, desesperanza, desconsuelo, negativismo y resistencia al cambio, genera palabras y acciones que pueden contaminarlo y envolver en toxicidad el ambiente en el cual se desenvuelve. Además, sugiere enseñar este ‘buen hablar’ a los niños, porque es el mejor ‘insecticida’ mental, emocional y espiritual para ellos, en tiempo presente y vida futura.

“Los hijos son el fiel reflejo de lo que nosotros somos, pensamos y decimos. Si en la casa ellos siempre escuchan frases como ‘el dinero no alcanza’, los niños van a crecer con una mentalidad de escasez y van a pensar así, aunque en realidad haya lo suficiente", explica la terapeuta familiar. 

Por salud, elimínelas

Las expresiones que deben salir de su común léxico son ‘no puedo’, ‘no lo voy a lograr’, ‘nunca me sale nada bien’, ‘siempre es lo mismo’. “Exclúyalas, ya que no constituyen verdades absolutas, es imposible que un individuo no pueda hacer algo bien, o no logre nada en la vida, por eso medite qué es lo que en realidad no puede realizar y las causas que lo impiden. Estas frases causan estrés y cuando este llega a un nivel máximo ocasiona que los niveles de cortisol en el cerebro aumenten pudiendo alterar funciones vitales en el organismo, como incrementar la cantidad de azúcar en la sangre o afectar el sistema inmunológico”, indica Florencia.

Fonseca recomienda no solo desechar palabras, también actitudes, recursos y personas que resten, corten alas, lo hagan infértil, inoperante, esclavo, que lo lleven a círculos viciosos, de apatía, desánimo, desdicha, que pretendan envolverlo en falsas creencias que minan o nutren la psiquis con costumbres incorrectas, autodestructivas, de víctimas, acciones limitantes, terreno baldío y resbaloso para cualquier tipo de plaga psicoemocional, social, laboral.

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“La vida se trata de aprender, crecer, caer, conquistar y evolucionar, no somos un producto terminado. El ‘así soy, y así me quedo’, es una elección propia que conlleva una responsabilidad con sus efectos a corto y a largo plazo”, sostiene Fonseca.

En resumen

Vaya en orden primero modifique sus pensamientos, luego su hablar y esto influirá su accionar. Este cambio es paulatino. 

Decidimos qué albergar en la mente. Abundancia o escasez, tristeza o alegría, fortuna o infortunio. Tenemos el libre albedrío de elegir de qué alimentar nuestra salud mental en este 2020.

Verónica Fonseca, psicóloga.