Una visita medica en casa

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Una visita medica en casa

Desde hace dos semanas, en la parroquia rural Tenguel, una decena de médicos -provistos de vacunas y medicinas- cada mañana recorre los barrios y calles para atender en las casas a pacientes de los grupos considerados por Salud como vulnerables.

CIta. Los médicos permanecieron en la casa de la familia Solórzano, como en el resto, alrededor de 30 minutos.

Desde hace dos semanas, en la parroquia rural Tenguel, una decena de médicos -provistos de vacunas y medicinas- cada mañana recorre los barrios y calles para atender en las casas a pacientes de los grupos considerados por Salud como vulnerables.

La mayoría de los beneficiarios, como Dionicio Falconí, de 95 años, vive en zonas aisladas de la zona central, en calles con maleza y deterioradas. Pero los galenos del programa ‘Médico del Barrio’, impulsado por el Ministerio de Salud, se adentran con maletín en mano a golpear las puertas de los vecinos que están enfermos para atenderlos -como se hacía antiguamente- en sus casas.

Tenguel es la parroquia rural de Guayaquil más distante: a 146 kilómetros. Está más cerca, a solo media hora, del cantón guayasense Balao. Es el primer sitio de la Coordinación Zonal 8 (Guayaquil, Durán y Samborondón), donde se ha implementado este plan.

EXPRESO acompañó a un médico y su equipo de brigadistas: una enfermera y un técnico en Salud. El grupo llegó primero a la casa de la familia Falconí, donde Dionicio, por su edad y la falta de movilidad, tiene dos úlceras que han lacerado parte de su pierna izquierda.

Allí, Christian Macas, su ahora médico de cabecera, le sana las heridas, lo revisa.

“Para mí cualquier ayuda es buena. Somos de escasos recursos y nos ayudamos de lo poco que tenemos. Ahora lo más difícil ha sido sanar sus úlceras... La visita que recibí hoy ha sido un descanso para mí. Soy también adulta, ¿se imaginan lo que me cuesta levantarlo?”, dice María Guamán, la esposa de Dionicio Falconí.

Luego, Macas visita a los hermanos Jazmani (19) y Leiver Solórzano (25), que padecen una enfermedad genética degenerativa que les impide caminar, comer, hablar... Les ordena otras tantas evaluaciones médicas y les hace una valoración personalizada.

“La idea es que el ministerio además de incidir en la prevención, los dote de todo lo que necesitan”. Ya sea, dice el doctor, dándoles medicina (incluida la que no consta en el cuadro básico de salud), agendándoles una cita en el hospital público de la localidad o coordinando su traslado con el ECU-911, como fue el caso de los hermanos, a un centro de salud de la provincia de El Oro (que limita con Tenguel), para que sean atendidos por un neurólogo, donde existe la especialidad.

El programa fue lanzado a finales de agosto a nivel nacional, de la mano del Plan ‘Toda una vida’, que ha anunciado el presidente Lenín Moreno.

Hasta ahora, ha identificado a 162 habitantes de grupos vulnerables, con discapacidades que requieren de cuidados especiales y permanentes.

Entre ellos, mujeres con embarazos de alto riesgo, niños con desnutrición y adultos diabéticos o hipertensos. Además de una serie de dolientes con infecciones respiratorias, intestinales y renales crónicas.

“Tengo fe en que este programa ayude a la comunidad. El simple hecho de que ahora nos vengan a visitar, nos controlen y pongan vacunas en casa, me hace sentir bien. A veces no contamos con el dinero necesario para trasladarnos al centro o acudir al hospital”, dice Dayana Yubi, de 18 años, con cinco meses de embarazo.

Este modelo de salud se aplica en otros países de la región como Cuba, Venezuela y Brasil. En Tenguel, si bien el plan piloto incluye la atención a pacientes con epilepsia, cardiopatía isquémica, VIH o tuberculosis, aún no registra ningún caso entre sus 13.000 habitantes.

En la parroquia hay quienes por falta de dinero o por vivir solos o en lugares apartados, no visitan nunca una unidad salud. Llegar a las casas, explica Mariana Pihuave, coordinadora zonal 8 de Salud, permitirá a los médicos reportarlos, iniciarles un tratamiento, optimizar los recursos y, por ende, conocer de primera mano cuáles son sus necesidades.