Dos agresiones a árbitros y una de un dirigente a un periodista le quitaron protagonismo a la jornada

La violencia se extiende en el futbol nacional

Dos agresiones a árbitros y una de un dirigente a un periodista le quitaron protagonismo a la jornada.

Con estatutos aprobados y directiva designada, la Liga Profesional ya es una realidad en el fútbol ecuatoriano. Sin embargo, los hechos suscitados el fin de semana demuestran que el campeonato nacional está muy lejos de merecer dicho adjetivo.

El sábado, un integrante del cuerpo técnico de la categoría sub-18 de Universidad Católica agredió al árbitro Marco Villacís cuando su equipo jugaba contra Aucas, en la cancha alterna del estadio Gonzalo Pozo. Futbolistas del conjunto católico también golpearon al juez.

Ese mismo día, en el complejo de Tumbaco, el presidente de El Nacional, Tito Manjarrez, arremetió en contra del periodista Luis Baldeón, previo al juego de la división sub-16 ante Liga de Quito.

Finalmente, en Guayaquil fue necesario suspender el encuentro del torneo sub-16 entre Barcelona y Guayaquil City cuando una persona identificada como Milton Chila, hermano de un jugador del equipo de la ciudad, ingresó a la cancha y agredió al colegiado. Fue detenido, juzgado y sentenciado a 15 días de prisión, a cumplir 20 horas de labor comunitaria y prohibición de entrar a los estadios del país durante un año.

El informe arbitral señala que “el equipo local no presentó camilleros, pancartas para anunciar las sustituciones o el tiempo de adición y tampoco hubo policías en el estadio”, por lo que ante “falta de garantías” decidió suspender ese cotejo y el de la sub-18.

En los casos anteriormente señalados tampoco hubo protección policial.

El 29 de abril pasado -en el juego con Deportivo Cuenca-, un futbolista de la sub-18 de Guayaquil City esperó una ambulancia durante 40 minutos, tirado en la cancha, y al no recibir la asistencia, tuvo que ser trasladado al hospital en el balde de una camioneta.

Miguel Almeida, presidente de Universidad Católica, rechazó “todo acto de violencia” y anunció sanciones internas para los empleados y jugadores que agredieron al árbitro. También dijo que asumirán las sanciones disciplinarias que imponga (mañana) la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) y, mediante un comunicado, se disculpó con los árbitros afectados y con los hinchas.

El principal de la FEF, Carlos Villacís, también dio su pronunciamiento. “Mi total rechazo a este y cualquier otro tipo de violencia que se genere en cualquier estadio del país. Esperamos un detallado informe del comisario de juego, para que la Comisión Disciplinaria imponga la pena que establece el reglamento”. MGD

Los árbitros no dirigirán en Quito

Luis Muentes, presidente del gremio arbitral, dio a conocer las medidas que tomarán, como protesta por los atentados sufridos el fin de semana.

“El que agrede debe asumir las consecuencias, esto no debe quedar en la impunidad. No nos vamos a presentar en dos partidos de reserva y el de Primera entre Aucas y Universidad Católica. Los compañeros ya están advertidos, Omar Ponce no viajará a Quito”, sentenció Muentes.

Miguel Almeida, presidente de Universidad Católica, lamentó la decisión de los colegiados, recordando que la Ecuafútbol sancionará a los implicados y no le parece justo que el primer equipo pague por lo sucedido en otra categoría. MGD