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Un viejo debate
Cuando se producen situaciones continuas de violencia contra personas que protestan en nombre de sus derechos y del cuidado de su propia vida, como sucede ahora en Venezuela por la represión del régimen de Maduro, ¿es permisible escribir de temas distantes a la tragedia que se consuma, como por ejemplo libros que aparecen, sucesos culturales, asuntos de la vida cotidiana, memorias? La primera respuesta pareciera ser que no. ¿Cómo dejar sin voz a la protesta de ciudadanos que reclaman con todo derecho por su existencia y la de sus familiares? ¿Cómo no protestar ante cada nueva violación, cada vez más grosera, a la democracia en nombre de la democracia? ¿Cómo no mostrar en su contradicción al cinismo que reclama respeto a la soberanía nacional y por otro no reconoce fronteras nacionales? El internacionalismo revolucionario no se agotó en la Guerra Fría.
Pero por otra parte, ¿no es en extremo peligroso descuidar lo que está aconteciendo en otras partes, dejar de dar cuenta de nuevas revelaciones y visiones del mundo? ¿No hace falta volver a meditar sobre los propios episodios de la vida para encontrar quizá un sentido a la época en que se vive? Es un poco como releer un libro clásico. Resulta ridículo pretender no volver a tocarlo porque alguna vez se lo leyó.
Este debate no es nuevo. Se da una y otra vez. Es permanente para la condición humana. El mundo presente es absorbente y reclama continuas tomas de posición. La ética no está dicha de una vez por todas. Para Hegel por ejemplo, era el interminable reajuste de valores e instituciones con la moral del ciudadano libre. Las manifestaciones de la cultura son expresión de esa misma “eticidad” en construcción.
Quizá hoy más que nunca sea necesario en un momento dado entrar en la reflexión sobre lo que como especie hemos logrado. ¿Qué antiguas preguntas hemos podido responder? ¿Qué nuevas voces melodiosas hemos añadido al coro que desde siglos canta los hitos de la belleza, la fraternidad y la hospitalidad? ¿Cómo hemos logrado salir del círculo del desaliento y evitado la humillación?