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El verano activa el plan contra incendios
Según los pronósticos meteorológicos, Ecuador vivirá una etapa seca normal, después de una temporada de cinco meses de lluvias que dejaron suelos saturados de agua.

Con la llegada del verano, la Secretaría de Gestión de Riesgos y los cuerpos de bomberos del país afinan los planes de prevención y respuestas para los incendios forestales que, en el caso de Quito, comenzaron el miércoles en el cerro Atacazo que fue sofocado después de 24 horas de lucha contra las llamas.
Según los pronósticos meteorológicos, Ecuador vivirá una etapa seca normal, después de una temporada de cinco meses de lluvias que dejaron suelos saturados de agua.
Pero aquello no significa que se haya creado un blindaje contra las quemas forestales que, según expertos como Fernando Ayala, en el 90 por ciento de los casos ocurren por la actividad humana.
Según el último reporte de la Secretaría de Gestión de Riesgos, en 2016 se perdieron 21.857 hectáreas de cobertura vegetal en 19 provincias del país, una cifra menor a las 25.000 hectáreas que se quemaron en el 2015.
En cuanto a hectareaje, la mayor cantidad de pérdidas se registró en Loja, Manabí y Azuay y es precisamente en esas provincias donde se ha aumentado la preparación de los cuerpos de bomberos.
En Cuenca, en mayo pasado se implementó el sistema de bomberos forestales comunitarios y comenzó ayer un curso de técnicas de combate de las quemas. Algo similar se está preparando en Loja y en Manabí, donde los cuerpos de bomberos intensificaron la capacitación a su personal para hacerle frente a las llamas.
En Guayaquil, además de los planes preparados por el Cuerpo de Bomberos, la Secretaría de Gestión de Riesgos está ejecutando simulacros en zonas como el sector El Triángulo de Monte Sinaí, cercana a extensas áreas forestales que rodean la ciudad.
En otras provincias, como Imbabura y Chimborazo, la Secretaría también ha iniciado programas de prevención con charlas que están dictándose en los centros educativos.
En el caso de Quito, que el año pasado registró menos hectáreas quemadas que en el 2015, el plan de prevención y respuesta de este 2017 implicó la formación de personal especializado. En total, hay 1.026 bomberos operativos distribuidos en cuatro brigadas distritales, que tienen a sus disposición 104 vehículos especializados, (1 helicóptero, 4 ambulancias, 13 tanqueros, 26 motos, 17 autobombas, 3 buses, 1 camión logístico, 2 vehículos utilitarios y 37 camionetas).
En cuanto a equipo, la institución invirtió 3,4 millones de dólares en la adquisición de equipo forestal como el helicóptero Augusta A109 K2, que permitirá combatir el fuego desde el aire, una autobomba forestal 4×4, prendas de protección personal y herramientas.
Además, reforzó la operatividad de las cinco torres de observación, ubicadas en lugares estratégicos del Distrito.