El turismo teme al ‘chuchaqui’ tributario

El turismo teme al ‘chuchaqui’ tributario

¿ Para qué voy a viajar a este país si cada vez sale más caro? No hace falta escribir mucho más para resumir el sentir de la industria turística ecuatoriana ante la anunciada subida de impuestos al alcohol, tabaco, refrescos y todos los productos con a

¿ Para qué voy a viajar a este país si cada vez sale más caro? No hace falta escribir mucho más para resumir el sentir de la industria turística ecuatoriana ante la anunciada subida de impuestos al alcohol, tabaco, refrescos y todos los productos con azúcar añadido. Esa reflexión es del presidente de la Federación Nacional de Cámaras de Turismo, Holbach Muñetón.

Sin un texto definitivo de la ley al que recurrir, los sectores relacionados con el consumo de bebidas alcohólicas ya se han puesto en alerta por el impacto que podría tener encarecer más el conocido como ‘producto malo’.

“El año 2015 fue mejor que 2014 y estaría loco si dijera que esta nueva medida por sí sola puede reducir la llegada de turistas al país; pero esto es una sumatoria y en 2016 el sector ha perdido mucho”, insiste Muñetón, tras recordar que el sistema para la devolución del IVA a los turistas sigue sin funcionar eficientemente, que en Ecuador se paga en dólares -una moneda apreciada frente al peso colombiano o al sol peruano- y que las salvaguardias a las importaciones encarecieron los servicios, porque la materia prima de hoteles y restaurantes es considerada como bienes suntuarios (lavadoras, secadoras, toallas, decoración, bebidas, alimentos importados, etc.). Aún así, la industria de alojamiento y servicios de alimentación movió 2.308 millones de dólares en 2014 (un 2,2 % del total del Producto Interno Bruto del país) y en los tres primeros meses de 2015, acumularon $ 1.753, 7 millones, según el último dato del Banco Central de Ecuador.

Este coctel de dificultades deberá añadir en cuanto se tramite la propuesta gubernamental un alza de impuestos, del que se tendrán más detalles el viernes.

Las empresas que se dedican a producir alcohol, refrescos o alimentos ricos en azúcares consultadas por EXPRESO, como Cervecería Nacional, Sumesa o Arca Continental, no hacen pronunciamientos hasta tener el texto oficial. Incluso el ministro de Turismo, Fernando Alvarado, prefiere esperar, pero reconoce que la cerveza nacional “está riquísima”.

Basta revisar entonces las cifras del consumo del ‘producto malo’ para hacerse una idea del panorama. Galápagos, una de las provincias más turísticas, es la que más alcohol consume y, en el país, las tiendas de barrio son el principal punto de venta de bebidas alcohólicas, con un 61,2 % del total, según INEC. Unas ventas que se dan con asiduidad ya que el 41,8 % de los 912.576 ecuatorianos que declara consumir alcohol, lo hace semanalmente.

La cerveza tendrá un papel central en el asunto ya que el 79,2 % de los consumidores de alcohol dice que prefiere solo tomar el extracto de cebada. El ‘producto malo’ será más caro y, como teme la industria, el consumo bajará. Ya lo ha hecho en los últimos años: en 2006 quienes le daban al trago eran el 14,2 % de la población de más de 15 años y en 2014, eran menos de la mitad (6,6 %).