El líder norcoreano, Kim Jong-un, afirmó que ante el poder de su país, EE. UU. no se atreverá a iniciar una guerra ahora. “Siempre hay un botón nuclear en mi escritorio”, espetó. “Es una realidad, no una amenaza”, acotó.

Trump inicia su gran test

Legislativas, trama rusa y Corea del Norte son algunos de los grandes retos que enfrenta en 2018. Deberá resolverse el futuro del programa DACA.

Donald Trump se despidió de 2017 con el optimismo hiperbólico que le caracteriza. “Qué año ha sido y solo estamos empezando. ¡Juntos, estamos volviendo a hacer grande a América! ¡Feliz año nuevo!”, escribió el presidente estadounidense el domingo en Twitter, repitiendo el lema de su campaña electoral.

Trump prometió cambiar Washington y, sin duda, lo ha logrado cuando aún no ha llegado al primer aniversario, el 20 de enero, de su toma de posesión. El republicano ha convertido la imprevisibilidad, la disrupción y la intimidación en emblemas de su presidencia. El 2018 será un año clave para medir su fuerza en el ecuador de su mandato. Las elecciones legislativas, la trama rusa y Corea del Norte figuran entre sus principales retos.

Como cada dos años, el 6 de noviembre los estadounidenses votarán para renovar la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. El Partido Republicano controla ahora ambos hemiciclos, lo que es esencial para avanzar la agenda legislativa de Trump. Si los conservadores ya han tenido problemas para aprobar leyes, por ejemplo su prometida contrarreforma sanitaria, con su actual mayoría exigua en el Senado, un cambio de color político en el Capitolio pondría en jaque la obra legislativa de Trump.

Los comicios serán un termómetro social sobre el mandatario dos años antes de las presidenciales de 2020.

Este año también tendrá que resolverse el futuro del programa DACA, que protegía de la deportación a buena parte de los ‘dreamers’, inmigrantes que llegaron siendo niños de forma irregular a EE. UU. y han crecido en el país. Trump ha dejado el programa en el limbo y los demócratas quieren forzarle a extender esta protección.

En el terreno doméstico, la mayor amenaza de Trump será Robert Mueller, el fiscal especial que lidera la investigación sobre si el entorno del presidente se coordinó con la presunta injerencia rusa en la campaña electoral de 2016.

Otro reto del magnate neoyorquino en 2018 será convencer a los ciudadanos de que la economía va bien gracias a él y la enorme rebaja de impuestos que acaba de firmar, la mayor en más de tres décadas. Él se atribuye la disminución del desempleo y el crecimiento del PIB aunque responden, en parte, a una tendencia previa a su llegada a la Casa Blanca.

En 2018 también debe resolverse el futuro del Nafta, el acuerdo comercial con México y Canadá, que Trump parece querer liquidar, si bien se halla inmerso en una negociación para su reforma.

En el terreno internacional, la gran preocupación de 2018 es Corea del Norte y su poderío nuclear. Trump ha convertido la crisis en una constante de amenazas bélicas al régimen de Pionyang, que incomoda a muchos en EE. UU. y Asia.

En el ámbito diplomático, ha presionado a China para que rompa lazos con Corea del Norte y ha logrado que el Consejo de Seguridad de la ONU imponga duras sanciones al régimen de Kim Jong-un.

El yihadismo se presume como el otro gran asunto de la arena internacional. Tras tres años de campaña militar liderada por EE. UU., el declive territorial del Estado Islámico (EI) en Irak y Siria abre la incógnita sobre qué estrategia adoptará Washington. Por ejemplo, si reducirá su presencia militar sobre el terreno.

El terrorismo también es una amenaza doméstica para la primera potencia. En octubre, un inmigrante uzbeko llevó a cabo, en nombre del EI, un atropellamiento en Nueva York, en el que murieron ocho personas.