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Tramite es impuesto
Simplificar trámites no es solamente recortar filas en las dependencias públicas. Simplificar e incluso eliminar trámites es devolver sus recursos y decisiones a la ciudadanía. Con trámites complejos y largos, solo prosperan quienes tienen los recursos para sortearlos, por lo que la sociedad tramitológica limita el acceso a servicios públicos, o como gustan llamarlos, derechos.
A nadie se le ocurriría que un funcionario del Ministerio de Salud se pare en la puerta de cada quirófano y exija al cirujano llenar un test de aptitudes antes de iniciar la operación de alta urgencia. Más allá del absurdo y de los cadáveres posibles, algún sentido tuviera esto si el funcionario asumiera por el hecho de demorar la operación, la responsabilidad del resultado, pero no es el caso.
Existen políticos que piensan que para favorecer a los desvalidos hay que crear más obligaciones, requisitos y trámites para todos, pero lo que hacen es encarecer y alejar la consecución de objetivos.
En materia de vivienda social la burocracia y la tramitología son los mayores frenos para la oferta. Los burócratas brasileños reconocen ahora que las favelas son consecuencia de la tramitología, porque al frenarse burocráticamente la oferta formal los desatendidos van a comprarle al informal. Nadie gana en este caso tan conocido por todos, ni el hogar que dejó de acceder a vivienda formal con todos los servicios, ni el constructor formal que retrasa su actividad porque las aprobaciones son esquivas, ni el funcionario que por imponer trámites al formal le está tendiendo la cama al informal.
Se debate desde el 25 de noviembre pasado un proyecto de Ley de Simplificación de Trámites. La nueva Asamblea lo quiere mejorar. En sus estudios de motivación se dice que el costo de la tramitología se ubica entre el 2 y el 6 % del PIB anual en países desarrollados. Esos dos a seis mil millones de dólares anuales son los que los políticos y la burocracia le deben al país por concepto de trámites, quizá el impuesto oculto más grande, y el más regresivo.