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El terror que se perpetúa en el mundo

En ‘Las queremos vivas’, la escritora ecuatoriana Margarita Dager Uscocovich aborda el tráfico de mujeres a nivel global 

Uscocovich
Es gastrónoma y columnista. Actualmente colabora con la revista online La Nota Latina, con sus crónicas de viajes en la sección Destinos.Cortesía

Una hija que no vuelve a casa. Una madre desesperada que la busca. Una realidad incómodamente coyuntural en un país donde una mujer es asesinada cada tres días.

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Sin embargo, la escritora guayaquileña Margarita Dager Uscocovich, quien reside en Estados Unidos, no conocía de cerca los casos que han sacudido al país en los últimos meses. Para ella, el tema de la violencia contra las mujeres empezó hace un año en una charla comunitaria en Charlotte, Carolina del Norte, donde vive desde hace más de una década.

“Fui a una charla comunitaria en el Levine Museum of the New South para alertar y educar a la comunidad sobre el tráfico sexual. Me sorprendió muchísimo porque Charlotte no es Los Ángeles o Nueva York, pero resulta que a pesar del tamaño, seguía siendo un problema real”, recordó.

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'Las queremos viva', una novela de la editorialSnow Fountain

De esa charla salió con sentimientos encontrados y con muchas incógnitas. Quería saber más y sobre todo plantear el tema desde los datos, mucho más allá de los prejuicios que rodean el tema desde distintos estratos sociales y gubernamentales.

“Las víctimas de trata son engañadas y abusadas, pero hay mucho desconocimiento y se le echa la culpa a la víctima y no a quien en realidad es el perpetrador. En la sociedad existe mucho prejuicio y vergüenza. Por eso lo de reportar cualquier abuso o abducción donde se ha convertido a una persona en víctima sexual es todavía mínimo”, reflexionó.

En la sociedad existe mucho prejuicio y vergüenza. Por eso lo de reportar cualquier abuso o abducción donde se ha convertido a una persona en víctima sexual es todavía mínimo.

Margarita Dager Uscocovich,
escritora

Pese a que no estaba en sus planes empezar una nueva obra en tan poco tiempo después del lanzamiento de su novela previa, ‘No es tiempo de morir’, el tema la enganchó y empezó una ardua investigación que no solo abordaba la trata en EE. UU., sino también en varios países latinoamericanos, asiáticos y árabes.

Este proceso tomó cerca de ocho meses, después de los cuáles decidió ficcionalizar la problemática.

La historia cobra una fuerza desgarradora en manos de Macarena, la madre valiente que busca a su hija.

“La construcción de los personajes fue lo más complicado, porque sabes que estás tratando con tragedias reales, que es un tema muy difícil y le quieres hacer justicia y hacerlo bien, con empatía y con profundidad”, reconoció.

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La autora aclaró que no se trata de un libro ‘militante’ ni mucho menos, como se ha calificado en los últimos años a la literatura que aborda la violencia contra las mujeres desde las palestras más conservadoras.

“Quería contar una historia desde mi punto de vista, con paisajes y ciudades donde el abuso sexual y la trata están vistos como una realidad inexistente o quizá en ciertos aspectos como intrascendente, porque se ha convertido con el tiempo en un evento más al que no se le hace justicia. No es propaganda ni mucho menos, es una realidad que vivimos”.

‘Las queremos vivas’ se publicó con el sello independiente Snow Fountain y se encuentra disponible a través de la plataforma Amazon como libro electrónico.

Dager Uscocovich espera que la obra pueda llegar al país, pero es crítica sobre las dificultades que existen localmente para la difusión de libros de autores residentes en el exterior.

“Me encantaría que me leyeran en mi país, pero hay muchas trabas para los autores independientes, más aún para los que residimos fuera del país. No parece haber un apoyo a la cultura de manera sostenida, incluso desde las ferias del libro más grandes del Ecuador”, añadió.