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Taxis, una pelea en la que pierde el usuario

La Autoridad detuvo a 11 vehículos de Cabify y Uber. Pero insiste en excusar a los taxis amarillos del uso de taxímetros.

Control. En el centro de retención de Los Vergeles están las unidades que operaban con las plataformas.

La Autoridad de Tránsito Municipal (ATM) inició los operativos contra los taxis informales vinculados con las plataformas digitales no autorizadas. La noche del jueves fueron retenidos 9 vehículos de Uber y 2 de Cabify.

La intervención vino acompañada con un pedido del gerente general de la ATM, Andrés Roche, a la Superintendencia de Bancos para que intervenga, pues aduce que esas plataformas están operando sin personería jurídica e incumpliendo con el Servicio de Rentas Internas (SRI).

El comandante de la entidad, Luis Lalama, reiteró que las plataformas digitales tendrán espacio solo si operan con los taxis amarillos formales.

Mediante esos operativos, la ATM busca recuperar parte del espacio que perdieron los taxistas regulados, que en cambio amenazan con protestas.

Mientras se anuncian nuevos controles, entre los pasajeros hay criterios divididos.

Hay usuarios que defienden el derecho del taxista convencional. “Para ofrecer el servicio, ellos deben cumplir con algunas exigencias, incluso ya se habla de dos revisiones al año”, opinó Carlos Guerra.

Otros cuestionan a los taxistas formales por no usar el taxímetro ni tener aire acondicionado.

“A pretexto de un derecho y al ‘alto costo de la vida’ estamos a la voluntad de los taxistas legales”, dijo Rosario Cruz.

Lalama dijo, una vez más, que se les exigirá taxímetro una vez que se actualice la tarifa.

Hay organizaciones sociales que respaldan una ampliación de la regulación. Gelacio Mora, miembro del Tejido Social de Guayaquil, indicó que antes de una persecución al taxismo informal debería copiarse el ejemplo de Quito, que aprobó el proyecto de regularización de 6.963 unidades.

En medio de la polémica, el más afectado es el usuario.

Un ejemplo es lo que ocurrió el jueves último. La disputa por una de las veredas de la plaza Centenario entre taxistas regulados y choferes de taxirrutas afectó a pasajeros que necesitaban movilizarse hacia el Guasmo y La Joya (La Aurora).

Fernando Vanegas comentó que con solo un dólar llega en 20 minutos a la cooperativa Reina del Quinche, en el Guasmo. Ese día pagó 4 dólares a un taxista que optó laborar antes que involucrarse en la pelea.

En el casco comercial hay unas 26 bases de taxirrutas que ofrecen el servicio hacia y desde Durán, Guasmo, La Joya y parte del norte de Guayaquil.

Según la Federación Provincial de Taxirrutas y Furgorrutas, las bases movilizan unos 800.000 pasajeros por día.

La vocera de Uber, Cristina Villarreal, señaló que mantienen total apertura de diálogo con las autoridades locales. “Apoyamos a los socios conductores que han encontrado una alternativa de ingreso digno y flexible; así como a los usuarios que confían en nosotros para movilizarse”, añadió.

El gerente de Cabify en Guayaquil, Santiago Borja, expresó el interés de operar con taxis amarillos. Ninguno piensa en suspender el servicio.