El taximetro beneficia al usuario en ruta corta

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El taximetro beneficia al usuario en ruta corta

Según el gremio amarillo, el valor que rige desde hace más de diez años, de 35 centavos de dólar el arranque de la carrera, los enviaría a la quiebra, por lo que insisten en que se reajuste la tarifa para usar el taxímetro.

La mayoría de los pasajeros considera que los taxistas regulados deberían acoplarse a la tecnología. El gremio cuenta con la aplicación Un Taxi, pero solo la usan 3.000 de las 10.000 unidades.

Una tarifa real mínima por una carrera es el pedido que plantean los taxistas regulados para usar el taxímetro. Sin embargo, hay empresas -unas legales y otras no- que ofrecen ese servicio y utilizan este equipo para calcular el precio de la carrera. Y el resultado beneficia al usuario, al menos en carreras cortas.

Según el gremio amarillo, el valor que rige desde hace más de diez años, de 35 centavos de dólar el arranque de la carrera, los enviaría a la quiebra, por lo que insisten en que se reajuste la tarifa para usar el taxímetro.

¿Pero en la práctica, cómo es la competencia?

Un equipo de EXPRESO realizó ayer un ejercicio para conocer los valores que cobran un taxi convencional, uno informal, un ejecutivo y otro de una plataforma digital (Uber).

En los cuatro casos, el servicio solicitado fue para la misma ruta y a una hora parecida. El trayecto era desde las instalaciones de este medio (kilómetro 2,5 de la avenida Carlos Julio Arosemena) hasta el edificio de la Casa de la Cultura (9 de Octubre y Pedro Moncayo).

Por los mismos 3,5 kilómetros de recorrido, hubo cuatro valores distintos (ver gráfico).

Las tarifas más bajas correspondieron a los dos vehículos que utilizaron el taxímetro: el ejecutivo y el de Uber.

Como nada es perfecto, la principal falencia de estos es la dificultad para cumplir con el tiempo en que se comprometen a recoger al pasajero. Por ejemplo, los vehículos solicitados llegaron 10 y 15 minutos más tarde de lo ofrecido, respectivamente.

En cuanto a los servicios adicionales, en los taxis tilizados, solo uno activó el aire acondicionado. Dos de los conductores que mantuvieron el equipo apagado durante el recorrido argumentaron que “el día estaba fresco” o que “el cliente debe solicitarlo”.

Ambos coincidieron en que mantener la climatización durante una jornada laboral de 10 horas les representa 2 dólares adicionales de combustible.

Aunque la Unión de Taxistas asegura que sus unidades cumplen con el tiempo de vida útil (diez años), hay automotores que presentan deterioro de asientos y exceso de humo.

Otro hecho que diferencia a estos dos servicios de los convencionales y piratas es que estos últimos no conocen los centavos. Solo pactan con el pasajero en cifras “redondeadas” en dólares o hasta medio dólar.

No obstante, la posibilidad de pactar o negociar la tarifa, representa una ventaja para el pasajero en rutas más largas.

El presidente de la Unión de Taxistas del Guayas, George Mera, indicó en su oportunidad que los legalizados compiten en desventaja pues son los únicos obligados a cumplir requisitos como la doble revisión y el uso de cámaras de seguridad.

El integrante del colectivo Tejido Social de Guayaquil, Gelacio Mora, insiste en una consulta popular para que el usuario decida el tipo de unidad en que desea movilizarse.