Los talibanes buscan a personas que trabajaron con EEUU y OTAN, según el NYT
Corren riesgo los miembros de las Fuerzas Armadas, la Policía afganas y las personas que trabajaron para el Gobierno de Ashraf Ghani

En un gesto inusual, los combatientes talibanes protegieron este jueves a fieles de la minoría chií de posibles atentados durante su festividad más sagrada, la Ashura, a pesar de que durante años esta minoría fue objetivo insurgente y del grupo yihadista Estado Islámico (EI) por considerarlos apóstatas. Ahora son los talibanes los que protegen a los chiíes, que representan cerca del 10% de la población afgana, contra los ataques habituales que suele reivindicar el EI contra este grupo, sobre todo contra la minoría étnica hazara que profesa esa rama del islam. Esos atentados suelen ocurrir con frecuencia durante las grandes festividades chiíes, como la Ashura hoy, su día más importante, en el que muestran su duelo por el martirio de Husein, su tercer imán y nieto del profeta Mahoma, en la batalla de Kerbala (actual Irak) en el año 680 a manos del califa Yazid I. En esta ocasión, y coincidiendo con su rotunda victoria en Afganistán con la captura de Kabul el domingo, los talibanes han tomado el relevo de las fuerzas de seguridad afganas para proteger las procesiones en las que los hombres marchan por las calles vestidos de negro y ensangrentados mientras se flagelan la espalda. Esas procesiones se celebraron hoy en ciudades como Kabul, la norteña Mazar-e-Sharif y la occidental Herat, después de que los líderes talibanes se comprometieran a que nadie interrumpiría los ritos, algo que, en un principio, lograron cumplir. Los talibanes pasan de atacar "Haremos todo lo posible para asegurarnos de que todos sean parte del país, incluso aquellos que se opusieron a nosotros en el pasado", afirmó este martes el principal portavoz talibán, Zabihulla Mujahid, que por primera vez en décadas se mostraba en público.
Los talibanes están buscando a personas que han trabajado con las fuerzas de Estados Unidos y la OTAN en Afganistán para interrogarlas y castigarlas, y han amenazado con matar o arrestar a sus familiares si no las localizan, según reveló este jueves el diario The New York Times (NYT).
El NYT cita como fuente un documento confidencial de Naciones Unidas compartido de manera interna en la organización, que está fechado el miércoles y fue proporcionado por el Norwegian Center of Global Analyses, un grupo asesor de amenazas que provee información de inteligencia a agencias de la ONU.
De acuerdo al documento, hay varios reportes de que los talibanes tienen una lista de personas y localizaciones, y han ido puerta por puerta "arrestando y/o amenazando con matar o arrestar a miembros de la familia de las personas objetivo a menos que se entreguen ellos mismos a los talibanes".
Están en especial riesgo los miembros de las Fuerzas Armadas y la Policía afganas, así como personas que trabajaron para unidades de investigación del Gobierno derrocado de Ashraf Ghani, y como ejemplo se incluye una carta enviada esta semana por los talibanes a un oficial de contraterrorismo.
Al oficial, no identificado y que trabajó con las fuerzas estadounidenses y británicas, se le instruía a presentarse ante la Comisión de las Fuerzas Armadas e Inteligencia del Emirato Islámico de Afganistán en Kabul o de lo contrario sus familiares "serán tratados de acuerdo a la ley de la Sharía", recoge el diario.
La información revelada por el documento de la ONU, al que el diario ha tenido acceso, contradice las recientes declaraciones de los talibanes, que han asegurado que no buscarían venganza en sus opositores.
Hasta este jueves, Estados Unidos ha evacuado a 7.000 personas de Afganistán y ha habilitado más accesos al aeropuerto de Kabul para acelerar la salida de sus nacionales y colaboradores en el país asiático. Hay más de 5.200 tropas estadounidenses en la capital para completar las evacuaciones.
El presidente Joe Biden, en una entrevista con el canal ABC News adelantada el miércoles en extractos, dijo que todavía hay entre 10.000 y 15.000 estadounidenses que necesitan ser evacuados, además de entre 50.000 y 65.000 afganos y sus familias a quienes EE.UU. quiere sacar del país.