Sobrevivir

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Sobrevivir

Sabemos que no son las minorías las que están tratando de desestabilizar la región. Hay una constante entre indígenas, estudiantes y maleantes mezclados para confundir, para jugar a la ruleta rusa y que muera uno de los tres logrando que las redes publiquen la “desgarradora” represión; parece que todo ha estado escenificado. Han tenido bastante tiempo para entrenarlos, movilizarlos y propagarlos por toda América Latina a la espera de las órdenes superiores. Es una pena que ciertos líderes de las comunidades indígenas estén involucrados con los grupos armados, siendo una cultura esencial para nuestra identidad, logrando el equilibrio con el medio ambiente y siendo un ejemplo de trabajo y justicia comunitaria. Terminaron en las garras de la codicia y la explotación por parte de su propia gente. Somos tan débiles emocionalmente que por esa razón no logramos salir del círculo del poder, hundiéndonos en nuestra propia arrogancia, creyéndonos dueños de la verdad. Sí existe la libertad de pensamiento en todas las culturas, pero desafortunadamente existen algunos que saben aprovecharse, y con promesas y odio crean un enemigo. En toda guerra tienes que tener un enemigo y si no lo tienes crearlo, para justificarla. Lo hicieron los romanos, lo hizo Hitler y lo siguen haciendo en todo el mundo para el bien o para el mal. La región está amenazada, nos dormimos y no nos preparamos. Nuestra ingenuidad nos hace débiles y ellos lo saben. Nos quieren dejar sin transporte, sin comida, sin luz, sin agua. ¿Qué energía te queda para pelear, dejando tu pelea solo para sobrevivir? Quieren dividirlos en varios grupos: fuertes, débiles, los que se exilian, los que se escapan y los que se quedan porque no tienen otra opción. Hablan de racismo, de clasismo, cuando los que han convulsionado a la región son justamente clasistas y racistas cuya única intención es lograr ser admirados como los salvadores, siguiendo en el lema del pasado, admirando a generales sanguinarios que destruyeron nuestro continente. Un doble discurso que no podemos entender y que somos incapaces de comprender.