La semana de Lasso

  Actualidad

La semana de Lasso

CREO, obsesionado con marcar sus propios ritmos en una intensa agenda electoral, ha concedido a su candidato, Guillermo Lasso, la mejor semana de su precampaña; luego de limitarse, durante la primera quincena del mes, a recorridos menores.

El candidato presidencial del movimiento Creando Oportunidades (CREO), Guillermo Lasso, y el presidente de  Sociedad Unida Más Acción (SUMA) y alcalde de Quito, Mauricio Rodas, sellaron ayer su alianza electoral para 2017. Se establecerán listas conjuntas

Andersson Boscán Pico

boscana@granasa.com.ec Guayaquil

Salió de la pasividad. CREO, obsesionado con marcar sus propios ritmos en una intensa agenda electoral, ha concedido a su candidato, Guillermo Lasso, la mejor semana de su precampaña; luego de limitarse, durante la primera quincena del mes, a recorridos menores.

En los últimos siete días, el candidato ha ensayado mítines con público ajeno a su militancia y ha confirmado una doble alianza electoral que refuerza su figura en dos de las tres mayores provincias, Pichincha y Azuay.

Por eso ayer por la tarde hizo espacio para el primer encuentro público con el alcalde de Quito Mauricio Rodas, cuyo movimiento, SUMA, confirmó la alianza nacional que se inscribirá en la papeleta como listas 21-23.

La foto entre Rodas y Lasso cierra con un apretón de manos lo que las formaciones firmaron sobre el papel: una repartición legislativa que concede a SUMA el 23 % de los cupos electorales y a CREO el 77 %, en una cesión de espacios que incluye a Guayas y Pichincha, donde ambos partidos compartirán la relevancia. Durante la oficialización del anunciado ‘Rodasso’, el postulante de CREO hizo referencia a su segundo gran golpe, adelantado ayer por EXPRESO: el acuerdo con el prefecto de Azuay, Paúl Carrasco y su movimiento provincial, Podemos. Y aunque confirmó los diálogos, pidió paciencia: “Dejemos que las cosas avancen. Sé que el viernes el prefecto Carrasco hará un anuncio”.

Antes de viajar a Quito, el candidato volvió a la exposición pública en Guayaquil. Lo hizo, esta vez, con camisa remangada, sin saco ni corbata, en una tarima popular levantada en el coliseo River Oeste, al sur de la ciudad. Es la primera vez que Lasso abandona el confort del Centro de Convenciones, donde su partido hace base, para un mitin. Desde esas tablas, con voz ronca y espacio para abrazos y selfis, exhibió la base de su control electoral, el plan de Familias CREO, que busca llevar la organización política a la mínima expresión social para un control electoral que, en el cálculo de la formación, puede movilizar a 40 mil personas el día de los comicios.

“Guillermo nos había dicho que a partir de octubre iba con todo. Y ya ves: no hay quién lo pare”, dice uno de sus colaboradores cercanos en referencia a los golpes políticos en cadena, de los que se ha apropiado su campaña, esta semana.

Se veía venir. Incluso entre los estrategas de La Unidad, que llevan un conteo de ‘la mejor semana’ de cada candidato y que atribuían al líder de CREO “la línea más sostenida” en las encuestas pero “sin ningún pico”, el ruido de las alianzas por confirmarse hacía prever que esta sería “la semana de Lasso”. Así fue. Salvo el alcalde Jaime Nebot, los fundadores de La Unidad han terminado por cruzar la acera.

La siguiente semana, en la campaña de CREO, los nombres serán cambiados por propuestas. Tienen prevista, por fin, la liberación de su plan de empleos.