
Secretos Con todos, menos con Google
El negocio del buscador se basa en saber todo lo que pueda de sus usuarios y ofrecerle así publicidad acorde a sus intereses.
Google sabe que tengo 14.277 correos sin leer, 11 libros en mi biblioteca virtual y 2.110 contactos asociados a mi cuenta de Gmail; también que desde que uso Android he descargado 819 aplicaciones y que almaceno 5.323 fotos. Y esto es lo de menos. Sabe la hora en que despierto, la hora en que salgo habitualmente de casa y cuántos minutos tardo en llegar al trabajo, la ruta de mi último viaje fuera del país y de todos los que he realizado en los últimos años. Sabe qué teléfono tengo, lo que compro, aun cuando lo hago en tiendas físicas, mis gustos y mis secretos... Y es posible que hasta me escuche.
Todos estos datos y más también los sabe de usted, aun cuando no se los haya contado intencionalmente. Gmail lee sus correos y los míos, YouTube y Google.com validan nuestros intereses y en ‘Contacts’ se almacenan los datos de nuestros familiares y amigos. El gigante tecnológico utiliza una mezcla de mecanismos y métodos de recolección para identificar nuestras actividades, incluso las que realizamos en el mundo físico. En conclusión, hay muy pocos rincones de nuestra vida que Google no toca.
Para comprobarlo, puede acceder a su herramienta de transparencia llamada Dashboard, que permite a los usuarios ver qué tipo de datos tiene y de qué servicios. Ahí mismo puede limitar el acceso a la información más confidencial. También puede acceder a Google Takeout para descargar los datos que almacena su Google Home y comprobar si se ha filtrado alguna conversación delicada.
La empresa, con 20 años de existencia, dice que solo utiliza nuestros datos para vender publicidad y que nada tiene que ver con espionaje. Esto siempre estará en duda, así como si revocarle permisos al buscador será suficiente para que deje de guardar nuestros asuntos.
Escapar de su mirada ya es imposible, al menos que decida abandonar Internet y mudarse a un bosque... Igual, su historial lo perseguiría.
La planificación de un viaje es el ejemplo perfecto para entender cuánta información llega a tener Google sobre nosotros. Aquí vamos...
La organización
Antes de comprar el ticket de avión, o paquete turístico, usted hace una búsqueda de información acerca del destino: el clima, los planes imperdibles, las tarifas de vuelos y los hoteles. Google almacena esta data y por ello, de ahí en adelante, cualquier sitio web que visite en los siguientes días le mostrará publicidad asociada a esas búsquedas: ofertas de vuelos, planes turísticos, hoteles y más.
La compra del ticket y las reservas
Si usted decide comprar el boleto de avión en línea, Google lo sabría enseguida a través del historial de Crome. ¿Qué pasa si lo compra en una agencia? Como lleva el teléfono en el bolsillo, en sus manos o en la cartera, sabrá en qué establecimiento ha estado y guardará la ubicación para trazar rutas eficientes. Y, si la agencia le envía la compra por Gmail; la confirmación de los vuelos y el hotel... Como arte de magia, estos datos aparecerán en su calendario. También sabrá los sitios que visitará, la inversión y hasta con quién estará acompañado (si hay más personas en la reserva).
El día del viaje
Como el aeropuerto es la próxima cita en su calendario, el día del viaje le notificará que ya es hora de salir de casa. Incluso le recomendará si debe hacerlo minutos antes por el tráfico o un atasco en la ruta. Waze y Google Maps harán su trabajo, nuevamente porque usted lleva el celular en el bolsillo y porque tiene incluida su dirección en la tarjeta de su contacto creada en Google Contacts.
En el vuelo
No tendrá acceso a la red, pero Google sabrá dónde está y si su vuelo está demorado gracias a la integración que tiene con los sistemas aeroportuarios y al hecho de que sabe en qué vuelo viaja. Si quiere googlee cualquier número de vuelo y verá lo que le muestra el sistema.
Durante el paseo
Una vez en el destino usted decide no utilizar los servicios de roaming ni adquirir una SIM, sino el Wifi del hotel, de los cafés y los restaurantes cercanos. Con cada conexión, el sistema validará la dirección IP desde la que se conecta y sabrá, casi al centímetro, dónde se encuentra y hacia dónde se dirige.
Las compras
No importa si las compras las hace en línea, basta que entregue su correo para que le envíen las facturas. Google puede deducir lo que ha comprado en las tiendas y cuánta plata gastó. Si dentro de las compras está un reloj inteligente compatible con Android Wear, que mide sus pasos, las calorías que gasta y su pulso... ¡Adivine! Google sabrá hasta su estado de salud. Y, si se inclina por una bocina Google Home, también podrá escuchar lo que pasa en su casa.