Santa Elena: Comida en la mesa por los extintos

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Santa Elena: Comida en la mesa por los extintos

Casa de la Cultural recordó a sus artistas fallecidos con una ceremonia heredada de generaciones pasadas

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Música y diversos alimentos en memoria de los difuntos.Jofre Lino

Si los alimentos servidos pierden su sabor es porque las almas han llegado a comer el Día de los Difuntos. Esa es la creencia de los comuneros peninsulares que aún conservan la tradición de brindar un banquete a sus parientes que dejaron de existir.

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Para los muertos pequeños se le sirve los alimentos el 1 de noviembre, mientras que para los grandes, el 2. La comida que en vida le gustaba al finado se coloca en una mesa, dentro de una habitación solitaria. También se prende una vela junto al retrato del extinto.

“Juan, ven a comer, aquí está tu dulce de maíz, los panes que te gustaban y hasta una cerveza te dejo”, expresa María Orrala, habitante de Muey, quien mantiene vigente la tradición que le enseñaron los ancestros.

La mesa se la sirve con la aurora y antes de dejar los platos, para que el muerto no sea interrumpido, se debe rezar el padrenuestro y un avemaría, según sus creencias.

Este viernes 29 de octubre, la Casa de la Cultura de Santa Elena rememoró esta tradición en un acto con el cual se rindió tributo a los artistas fallecidos durante la pandemia. En el evento recordaron anécdotas de quienes pertenecían al ente y partieron al encuentro con Dios.

“Nunca los vamos a olvidar, han dejado un legado cultural en la Península y es nuestro deber seguir manteniéndolo. Para ellos, esta mesa de muerto en donde hemos colocado las comidas que a cada uno de nuestros compañeros les gustaba”, dijo Félix Lavayen, director de la institución.

Los difuntos fueron recordados con música de una banda de pueblo y varios de los gestores culturales bailaron en su memoria.

La Casa de la Cultura peninsular viene promoviendo desde el 2019 que la tradicional “mesa de muerto” sea patrimonio cultural.