La infraestructura evitará que los peatones crucen ese tramo de la vía por donde a diario circulan 260 vehículos livianos y 260 pesados en horas pico.

Samborondon edifica el primero de cuatro pasos

La obra facilitará el paso de quienes laboran en el Cabildo, el Cuerpo de Bomberos y Amagua, que tienen sus sedes en el km 10; y de quienes viven en la ciudadela Ángel Duarte.

El viacrucis que experimentan las decenas de peatones que a diario intentan cruzar por la avenida Samborondón finalmente parece haber llegado a su fin. Al menos en ciertos tramos, como el del kilómetro 10 de la vía, por donde cruzan en promedio 500 personas que allí residen o laboran, y actualmente se construye un paso peatonal elevado.

La estructura de 50 metros lineales está ubicada en uno de los cuatro puntos más críticos para el transeúnte en el sector. El c.c Village Plaza, la Parrillada del Ñato y Plaza Navona (aún es estudio), donde el Municipio de Samborondón prevé levantar puentes similares en el 2018; y Amagua, donde yace la obra (en etapa ya de albañilería) valorada en $ 626.234, que será inaugurada en febrero próximo.

Si bien este levantamiento debió ser puesto en marcha en el 2015 u octubre del 2016, como en su momento lo anunció el Cabildo, a decir del concejal y director de la Empresa Pública de Movilidad, Daniel Saab, pudo recién tomar forma por las conversaciones que han tenido con el actual Gobierno.

La vía, al ser parte de la red de carreteras estatales, está bajo tutela del Ministerio de Transporte de Obras Públicas (MTOP). “Antes, por lo tanto, no podíamos hacer nada. Ahora que hay apertura al diálogo hemos iniciado los trabajos porque sabemos que no habrá problemas”. La entidad además ha solicitado al Ministerio les conceda la transferencia de la vía, pero con recursos. “Creemos que es necesario, la avenida ya es urbana y podríamos controlarla”.

Para Manuel Medina, habitante de la ciudadela Ángel Duarte, ubicada al pie de lo que será el cruce elevado, la obra de casi seis metros de alto y cinco de ancho, que tendrá además dos ascensores (uno a cada lado), evitará que los residentes tengan que atravesar la avenida al apuro o zigzagueando entre los autos. “Llevo casi 60 años poniendo en peligro mi vida, haciendo señas, rogando para que me dejen pasar”, dice el comerciante que ha sido testigo de siete accidentes de tránsito en los últimos tres años en ese punto.

Para Pamela Caicedo, de la misma zona, la estructura además la hará sentir más tranquila. Ella es abuela de siete nietos, cuatro que estudian en una escuela del sector de La Aurora, a 3 kilómetros de su vivienda. Y cada que van a clases, asegura, siente temor. “Ellos cogen el bus al frente. Verlos atravesar la calle, a veces entre colectivos y enormes camiones, es un martirio”, dice.

El paso peatonal, donde decenas de albañiles en uno de los costados están armando la torre que dará cabida al ascensor, las escaleras y una rampa para personas con discapacidad tendrá también dos carriles de ciclovía y uno para peatones. Algo bastante innovador, a decir de la ciclista y residente de la ciudadela Tennis Club, Doménica Guerrero, quien cada sábado recorre la arteria desde su domicilio en el kilómetro 4, hasta el centro comercial El Dorado, que topa con el puente.

“Al fin alguien se acordó de nosotros. Circunvalar y pasar a la calle de al frente es un martirio. Se han registrado accidentes”, precisa. Y no se equivoca, puesto que solo en lo que va del año, según datos de junio, se reportaron nueve en los diez kilómetros que comprende la vía Samborondón. En el 2016 fueron 22.

A diferencia de este cruce, el del Village Plaza, un espacio donde, tal como lo publicó EXPRESO en septiembre pasado, cientos de adultos mayores -que en su mayoría se movilizan en andador- viven, asisten a la iglesia o a los centros terapéuticos y gerontológicos que allí se levantan, tendrá escaleras eléctricas.

¿Qué opinan los residentes? Se muestran un poco escépticos. “La obra, de ser así, sería realmente buena. Pero prefiero esperar a que pongan la primera piedra. Son varios años que las autoridades nos han ilusionado”. Por ello Gustavo Sandoval, de 77 años, prefiere esperar. “Lastimosamente me he acostumbrado a regresar a casa cuando no puedo cruzar...”.

Se analizan los cambios

Con los parquímetros, otros de los temas que preocupa a los moradores de La Puntilla, Saab aseguró que la próxima semana analizará en conjunto con el directorio de la Empresa Pública de Movilidad, encargada de validar las multas, los cambios que días atrás le hizo la población respecto al tema, sobre todo con la tarifa.