Carga. Camatón muestra más de 400 casos resueltos en su despacho.

El reto de los delitos sin autor identificado

Dos fiscales se ocupan de descubrir quien lo cometió cuando no es reconocido por la víctima. Han resuelto el 40 % de casos

Una noche de diciembre, Carlos salió en su carro para ganarse unos dólares. En el camino recogió a tres hombres que le pidieron una carrera al suburbio de Guayaquil. No pasaron ni cinco minutos cuando el frío cañón de un arma de fuego le heló la sangre, desde la nuca. Sus “pasajeros” lo dejaron sin celular y sin los pocos centavos que cargaba en el bolsillo.

Carlos prefirió no denunciar. “¿Para qué?”, se dijo. No recordaba la cara de los ladrones, ni sabía dónde ubicarlos.

Esa conclusión detiene a muchos ciudadanos de denunciar en la Fiscalía un hecho delictivo que podría resultarles más caro de lo que perdieron.

Pero un gran porcentaje de los que se atrevieron a hacerlo habrían logrado no solo en dar con los responsables del acto ilícito, sino además, recuperar sus pertenencias.

Según la fiscal Azucena Camatón, de la unidad de Delitos contra Autores, Cómplices y Encubridores (DACE) de la Fiscalía del Guayas, un 40 por ciento de las denuncias que llegan en ese estado logran identificar al autor del delito.

¿Cómo? La DACE está compuesta por dos fiscales (una operativa y otra administrativa), quienes, a través de las investigaciones coordinadas con la Policía Judicial y los diferentes departamentos técnicos, despliegan una serie de procedimientos para ubicar a los responsables del hecho delictivo.

Un mínimo indicio que recuerde la víctima podría contribuir, por ejemplo, al reconocimiento que se haría a través de una pericia de identificación humana. “Al visualizar la víctima a la persona que cometió el hecho, da las características físicas y anatómicas del presunto autor y se hace un estudio comparativo”, dice la fiscal.

Otra de las técnicas es a través del Sistema Automatizado de Identificación de Huellas Dactilares (AFIS), mediante las cuales se puede establecer a quién pertenece, en caso de detectarse un indicio.

A diario, ambas unidades reciben un promedio de 50 a 70 denuncias que, en ocasiones, pueden llegar hasta las 150, según revela Camatón.

Se investiga la mayoría de delitos, con excepción de los de administración pública, crimen organizado y sexuales.

Los que más ingresan en esa unidad son por apropiación ilícita por medios informáticos. Mensualmente, ese despacho recibe un promedio de 550 causas. Una cifra similar se recibe por robo que, en ocasiones podría causar hasta la muerte.

Desde el pasado diciembre, que asumió esa Fiscalía, Camatón señala que ha resuelto más de mil casos; entre las que ha identificado al autor, devuelto el bien o han ido al archivo. Otras 2.327 están pendientes.

¿Qué se ha ganado? La víctima, por un lado, recupera el bien sustraído de manera inmediata sin necesidad de esperar todo un proceso, en el caso de un delito contra el patrimonio. “Aquí, en la parte administrativa se le devuelve su bien luego de haber cumplido requisitos que establece la ley en cuanto a reconocimiento de la evidencia y la pericia pertinente”, detalla la funcionaria.