
Rescate de pillarenos es el tercero ejecutado en un mes por Rocom
Tras ser hallados, los excursionistas agradecieron a los uniformados, que permanecieron con ellos hasta su rescate.
Cansados, hambrientos y desesperados. Así encontraron tres miembros del equipo de Reconocimiento Ofensivo Contra Operaciones Militares (Rocom) del Batallón de Operaciones Especiales en Selva N° 47 Iwias, acantonado en la Shell, Pastaza, a los dos excursionistas pillareños extraviados en el Parque Nacional Llanganates de Tungurahua.
El teniente Cristhian Herrera y los sargentos Carlos Sailema y Édison Valdiviezo descendieron desde un helicóptero de la Aviación del Ejército, para felicidad de Paúl Quintero y Carlos Paucar, que se extraviaron en el sector. Ocurrió 1 de septiembre, pasadas las 17:30. Los expertos en rescates y ubicación de personas extraviadas acompañaron a los excursionistas durante la noche de ese domingo.
Quintero y Paucar se extraviaron después de emprender una excursión en la laguna de Pisayambo, en el Parque Nacional Llanganates. Querían llegar en unos 15 días a la Laguna Azul, ubicada en la provincia del Napo.
Tras ser hallados, agradecieron a los militares, quienes permanecieron con ellos hasta ser rescatados al día siguiente; es decir, el lunes 2 de septiembre de 2019. Para conseguir el aterrizaje del helicóptero y ejecutar el rescate fue necesario que se habilitara un helipuerto en una orilla del río.
Herrera contó a EXPRESO que el equipo fue para hacer un reconocimiento por la posible ruta que los excursionistas debieron haber seguido. En la mañana del domingo no obtuvieron resultados; pero a las 15:30 decidieron hacer otro sobrevuelo y uno de los integrantes del grupo divisó al excursionista que vestía chompa color naranja. Se trataba de Paúl Quintero.
Casi dos horas después lograron hacer un descenso vertical. Llevaron una motosierra para habilitar un helipuerto, además de víveres y un kit de primeros auxilios para atender a los hombres.
Una vez con los excursionistas, el equipo del teniente Herrera les dio alimentos. Quintero y Paucar contaron que comían cuando podían pescar en el río.
Dijeron además que pensaron en volver a Píllaro, pero las condiciones climáticas lo impidieron: en el día el clima es cálido; sin embargo, en la noche la temperatura baja a menos de dos grados. Lo comprobaron los militares rescatistas, que ni bien alcanzaron a los pillareños se prepararon para la extracción que se cumplió el lunes.
Herrera aseguró que de inmediato los llevaron a la Shell, en donde les esperaban sus familiares, paramédicos y personal del Cuerpo de Bomberos.