Relacionan problemas de memoria con excesivo consumo de sal

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Relacionan problemas de memoria con excesivo consumo de sal

Además de problemas de hipertensión, cardiovasculares y renales, su desmedida ingesta podría provocar dificultades cognitivas.

Referencial. Según investigación del Weill Cornell Medicine, un detonante para padecer problemas cardiovasculares es el exceso de sal en las comidas.

Si eres de los que ingiere mucha sal, agregándola a casi todo: sopas, carnes, ensaladas y hasta en frutas como mangos, grosellas y ciruelas, conviene que reveas esta práctica inadecuada porque estás poniendo en riesgo tu vida. No solo porque su exceso es el detonante de hipertensión, problemas cardiovasculares o renales sino también de dificultades de memoria y de lenguaje, revela un estudio dirigido por científicos del Weill Cornell Medicine (Estados Unidos).

Una alimentación rica en sodio afecta las funciones cognitivas haciendo que los niveles de óxido nítrico disminuyan, lo cual provoca alteraciones químicas en el cerebro de la proteína ‘tau’, que dan paso al desarrollo de demencias como el alzhéimer.

Esta investigación descubrió que, después de agregar mucha sal a la dieta de un grupo de ratones, estos eran incapaces de reconocer nuevos objetos, además de problemas para realizar una prueba de laberinto.

Ya otros trabajos, como el publicado en la revista Nature Neuroscience (2018) encontraron que a los roedores se les dificultaba realizar tareas rutinarias como preparar sus nidos, y superar los test de memoria.

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Aunque aún falta aplicar esta prueba en seres humanos, el científico italiano Costantino Iadecola señala que estos hallazgos son muy preocupantes y que, como medida de prevención, se debe reducir el consumo de sal.

Según la OMS en el mundo cada tres segundos, alguien es diagnosticado con demencia, que hay 50 millones de personas que la padecen, y que entre el 60% y 70% de esos casos corresponden a Alzheimer.

Sus efectos

Aumenta la presión sanguínea y puede causar hipertensión, afecciones cardiovasculares y renales, entre otras enfermedades. A mayor consumo de sal, los riñones tienen que esforzarse más de lo normal por depurarla. Y como consecuencia hay retención de líquidos en tobillos, manos y piernas.

¿Cuánta sal consumir?

No más de 5 gramos o una cucharadita de postre. Los niños, entre 3 y 4 gramos, y hasta los 2 años, no se recomienda añadir sal a las comidas. En los casos de personas hipertensas, con insuficiencia renal o cardíaca los límites son más estrictos, dice la OMS.

Cuidado con estos alimentos

Además de la sal que se añade al cocinar, muchos de los alimentos que ingiere cada día, especialmente los procesados, la contienen como los snacks, papas fritas, canguil, galletas saladas, frutos secos salados; atunes, conservas, embutidos, ahumados, encurtidos, salsas, algas, cereales, e incluso ciertos fármacos como los efervescentes, vitaminas y suplementos alimenticios, según el Centro de Información Médica de Cataluña, España.