Los refugiados en Europa

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Los refugiados en Europa

Elecciones. Alejandro Domínguez ocupaba el cargo interino en el organismo por Napout. Ayer en los sufragios fue respaldado.

Terminada la Primera Guerra Mundial, al suscribirse la paz con el Tratado de Versalles de 1919, los países europeos derrotados fueron despojados de grandes cantidades de territorio, como las colonias que poseían en África.

En general, se considera que hubo un reparto de tierras en los que fueron favorecidos, sobre todo, Gran Bretaña y Francia. Se crearon colonias y la figura del protectorado, sistema por el cual la nación que tomaba a cargo determinadas partes del continente africano tenía la obligación de prepararlas en el ámbito político y económico para que posteriormente se constituyan como Estados independientes.

Consideramos que estos países, muy poderosos para la época, no cumplieron con las obligaciones contraídas y, más bien, solo les interesó explotar al máximo a los pueblos bajo su protección y mantenerlos dependientes de lo que llamaban la Madre Patria.

Un nuevo panorama. Ha pasado un siglo y, a más de los refugiados que huyen de las atrocidades que se cometen en Siria y de los que no quieren someterse a vivir bajo el sistema del califato de ISIS, que se va imponiendo en Irak y en la misma Siria, se suman quienes viven en la parte del Mediterráneo africano, quienes están dispuestos a arriesgar sus vidas para lograr ingresar a Europa, tanto por Italia como por Grecia, para dirigirse, buscando un nuevo hogar, a los países más avanzados de Europa, entre ellos Alemania.

Si logran sobrevivir la travesía del Mediterráneo en embarcaciones elementales, por sentido de humanidad se les presta en el continente europeo una mínima ayuda, y gracias a la presión de la líder alemana Angela Merkel en su propio país y naciones como Francia, Suecia, Bélgica, Holanda, etcétera, y luego de constantes reuniones, a duras penas se obtuvo un reparto de los refugiados, que siguen llegando y con los cuales es casi imposible su control.

Caos por diversidad de culturas. Se ha difundido un mensaje enviado al mundo por una doctora (Brigitta Schwab) en Múnich, Alemania, del cual me atrevo a publicar una pequeña parte: “La situación aquí y en los otros hospitales en Múnich es realmente insostenible. Las clínicas no pueden manejar las situaciones de emergencia. Están empezando a recibir todo los hospitales estatales. Muchos musulmanes se niegan al tratamiento por personal femenino y nosotras, las mujeres del ámbito sanitario, nos negamos a atender a estas personas que parecen irracionales en su proceder, sobre todo las del África... Muchos migrantes tienen sida, sífilis, tuberculosis abierta, lepra y muchas enfermedades exóticas que nosotros, en Europa, no sabemos cómo tratarlas para vencerlas, puesto que no tenemos personal preparado y especializado.

Si reciben una receta en la farmacia, se enteran de que tienen que pagar un tanto en efectivo. Esto conduce a arrebatos increíbles, sobre todo cuando se trata de medicamentos para los niños... Ellos abandonan a los niños, dejándoles con el personal de la farmacia con las palabras: ¡cúrenlos aquí ustedes mismos!

Así que la policía no solo protege las clínicas y hospitales, sino también a las grandes farmacias... Muchos duermen a la intemperie o en polideportivos, donde se dan escenas penosas y dramáticas. Las mujeres por lo general no funcionan en absoluto, no saben estar o comportarse como tales y no tienen mediadores o traductores que les hagan entender las normas de una mínima disciplina urbana occidental. Solo una muy pequeña parte de ellas tiene algún tipo de educación y conocimientos de nuestra higiene. ¡Y lo que es peor es que una de cada siete está embarazada!

Cientos de miles de ellos han traído a lactantes y niños pequeños menores de seis años, muchos demacrados y descuidados, sin posibilidad de ofrecerles a medio plazo una atención adecuada.

En los turnos, se encuentra reunidos a hombres jóvenes inmigrantes en los pasillos que solo esperan con la mano extendida, quieren todo gratis, y cuando no los entienden en su idioma, acosan y lanzan un ataque que provoca un pánico indescriptible. Nadie que no haya estado en contacto con ellos tiene idea de qué tipo de personas son, sobre todo los de África, y cómo los musulmanes con una arrogancia inaudita y reacciones imprevisibles actúan como superiores, intentando imponerse a nuestro personal, en cuanto a su adaptación religiosa”.

Sin soluciones. Frente a esta realidad, con las acusaciones contra la Merkel, cuya popularidad se ha venido para abajo, ¿cuál es el destino que le espera a la Unión Europea si los refugiados no dejan de llegar todos los días?