SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Actualidad

Mas de quince anos sin caer lluvias de record en la ciudad

Muchos creen que el cielo se viene abajo con cada tormenta, que las lluvias de este mes están siendo devastadoras. Pero las cifras más bien dicen lo contrario.

Publicado por

Creado:

Actualizado:

En:

Muchos creen que el cielo se viene abajo con cada tormenta, que las lluvias de este mes están siendo devastadoras. Pero las cifras más bien dicen lo contrario.

El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) comenzó a registrar las precipitaciones de Guayaquil hace ya 36 años en su estación del aeropuerto José Joaquín de Olmedo. Pero la última que se hizo un hueco entre las diez más fuertes de todo ese tiempo data de 2001. Desde entonces, no ha habido lluvias de récord en la ciudad.

José González, técnico en Predicción del Proceso Desconcentrado de la Cuenca del Río Guayas del Inamhi, señala que el comportamiento de las precipitaciones a escala temporal y espacial no es homogéneo y que varios factores ejercen una influencia en él.

“La situación de la atmósfera no siempre es igual, depende del flujo de humedad, así como del incremento de la temperatura”, indica a EXPRESO.

Las precipitaciones de los años 1983, 1997 y 1998, que coincidieron con el fenómeno de El Niño, fueron “extraordinarias”. De hecho, esos tres años copan siete de los diez primeros puestos en el ranking de las tormentas más virulentas.

Asimismo, las ocurridas en 2000 y 2001 también se sitúan entre las más importantes, aunque su fuerza fue menor.

“Los eventos extremos se han incrementado en los últimos años con respecto a los anteriores. Pero se presentan como precipitaciones fuertes y súbitas, en cortos períodos de tiempo”, explica.

Tal vez por eso los ciudadanos tengan esa percepción de que ahora llueve con más intensidad, a pesar de que antiguamente podía hacerlo durante horas y horas.

“Había días en los que prácticamente no paraba de llover. Llovía en la mañana, tarde, noche y seguía al siguiente día”, recuerda Luis Gómez, guayaquileño de 68 años de edad, quien además es el presidente de la Confederación Nacional de Barrios del Ecuador.

Manuel Subía, de 87 años, también recuerda algunas tormentas que parecían apocalípticas: “Eran muy fuertes, con tempestades y descargas eléctricas. A veces agradaban por un lado, porque uno se sentía arrullado con el sonido en el techo de zinc, y a veces daban temor”.

Gómez está convencido de que el desordenado crecimiento de la ciudad y la falta de infraestructuras en algunos sectores son los causantes de las habituales inundaciones. Y con el poso que da la veteranía, se atreve a calificar este invierno de “normal”.

Un febrero más aguado de lo normal

Hasta el pasado jueves, el acumulado de precipitaciones de febrero llegó a los 350,7 milímetros. Es decir, superó el promedio establecido entre 1981 y 2010, que fue de 332.

Así lo indicó a este Diario el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi).

El día en que se registró la precipitación máxima en 24 horas fue el viernes 3, cuando llegó a los 114 milímetros, según recogió la estación del aeropuerto José Joaquín de Olmedo.

Esta tormenta afectó a la mayor parte del norte de la ciudad.

Le siguió la del pasado martes 21, cuando la máxima en 24 horas llegó a los 57 milímetros.

No se descarta que en marzo haya un comportamiento similar.

tracking